No estaba en objetos perdidos;
en realidad, sin saber cuál era el mejor camino,
siempre elegí el que me hizo ser yo mismo.
No es nada personal o poco entretenido;
no pensaré en volver por donde sea que he venido.
¿Cómo he llegado aquí? ¿Cómo es que sigo vivo?
Ya no importa todo aquello que vivimos;
quizás sea más sensato despertar y saber que existimos
para algo más grande de lo que creímos…
Volver a la luz es lo que necesito:
deshacerme de esta mortalidad y capricho
de creer que para ser humano he nacido.
Volver a la luz es lo que tanto ansío:
fundirme con su cuerpo de eterno brillo,
ser con quienes lo entiendan uno mismo,
ser con quienes lo comprendan uno mismo.
Ya no importa todo aquello que sufrimos;
quizás sea más sensato despertar y saber que existimos
para algo más grande de lo que intuimos.
—Messieral
MercyVille Crest, 23 de febrero de 2,025






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