Celebro lo que creí despreciar,
aprender tiene matices de incomodidad
tan necesarios como la motilidad
y atreverse, considerablemente, a despertar.
Ya no cargo con el peso de los otros,
aunque quisiera no les sabría salvar;
un día me olvidaré de sus intercambiables rostros,
pero si llegué a hacerlo no podría dejarles de amar.
Si mis dones más allá del arte son de protección,
lo haré mediante la energía que soy capaz;
porque el mundo real no es tan real como la ilusión
y en mis ensoñaciones más profundas es posible estar en paz.
Celebro lo que creí despreciar,
aprender tiene matices de interdimensionalidad,
tan exultantes como la mortalidad
y atreverse, preferiblemente, a recomenzar…
—Messieral
MercyVille Crest 12 de diciembre de 2,025






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