Se parecía tanto al amor
que nada me costó
tomar tu mano aquella vez,
cruzar las puertas de tu ser
y enredarme sin saber muy bien por qué.
Se parecía tanto al amor
que poco me importó
soltar el universo aquella vez,
para sujetarme al éter de tu piel
y aprontarme al verso único de tu timidez.
Se parecía tanto al amor
y nosotros a un único ser, siendo dos…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 3 de septiembre de 2,018

Deja un comentario