Una Herida con la Que Me Echo a Reír


Si entonces él hubiera
zurcado con su dedo un poco de cocaína
y dibujado en sus espacios un corazón;
¡Te habría sabido a amor!

Cuando amor late a ti te late el precio,
como cuando estás tan fuera de contexto
al explicarme las razones con las que quieres abrazarme
y pasa otro día, otra muerte, así como duerme otro instante.

Porque tu no estás hecha de piel sensata,
a ti la emoción te hace ver tan pequeña,
la razón hasta tus propios ojos transparenta;
eres de cruda prudencia, una llama
que jamás arde, que jamás está contenta.

Si entonces él hubiera
mezclado heroína con ron
y de esa mezcla te hubiese invitado
a saborear su alma descubierta;
¡Te habría sabido a amor!

Cuando amor late a ti te late el precio,
como cuando vas tan fuera de contexto
al explicarme las provocaciones con las que quieres abrazarme
y ver pasar otro día, otra muerte, así como miras dormir al presente…

Y ya sólo contengo la caricatura
de tus besos cobardes, de su textura,
todo lo demás que viví junto a ti
es tan sólo una herida con la que me echo a reír…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 25 de abril de 2,017


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