Aunque el silencio perpetuo
te inundara las pupilas
y tu respiración en color rojo
tiñera nuestras avenidas;
siempre un fruto nacería
de la flor que tu cuidaste,
una flor que incendiaría
de tu ausencia todo el desgaste…

Y yo seguiría recordándote en mi poesía,
alimentando mis comienzos con tu partida;
te diría en el centro del viento que te quiero
y que nunca me olvidaría de tu cuerpo…

Seguirían las mañanas caminando
a paso tan apresurado;
seguiría cada noche amenazando
con no poder recordarlo
y mis versos llorarían de tanto amor,
tanto amor echando en falta tan emotiva conexión.

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 12 de agosto de 2,017


Suscríbete a la Newsletter de Messieral

Esta obra está viva y en construcción. Al suscribirte, te sumas a quienes me acompañan en el viaje de mi obra en proceso: «Habitante».
Suscríbete a la newsletter y recibe en tu correo nuevas entradas, actualizaciones y momentos únicos del universo de Messieral.

Únete a otros 2.544 suscriptores


Comentarios

Deja un comentario