Si aquellas albas soluciones
al conocer tus labios,
que tanto extraño besar,
hubiesen sido efectivas entonces
a dónde tendría que mirar,
a qué Dios reprochar mi mala suerte.
Si me he enamorado de tu dulce imperfección
y de eso no he podido alejarme un solo momento,
aunque pasen los días y desfile la desesperación
permanezco sinceramente fiel a tus momentos.
A dónde irían ahora mis canciones,
mis poemas secretos y mis tantas pasiones,
a dónde tendría que enviar mis condiciones
para no abandonar la partida que empecé.
Y quién pagaría el rescate para que me olvide de ti
si ya nadie apuesta por los imposibles antes de morir;
dime si no es cobardía esperar junto a mí
a que todo esto cambie y que en este lugar te guste vivir.
Si aquellas albas soluciones
al conocer tus labios,
que tanto extraño cuidar,
hubiesen sido efectivas entonces
a dónde tendría que gritar
que sin ti la existencia es mi enfermedad…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 18 de julio de 2,018

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