Inmóvil dentro de ti, después del verso silente, descubrí finalmente un sitio para mí… Y quise quedarme a vivir tan cerca de tu boca, de tu piel, de tus ganas de latir. Pero hay veces en las que el milagro sucede antes de ocurrir, sin que lo sepamos, sin que lo sepamos admitir…
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Ciudad de Guatemala 24 de agosto de 2,018

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