Te sostendría entre mis manos
queriendo decir que aún me guardo
algunas palabras que siempre te quise entregar…
Te sostendría mirando los prados,
queriendo descifrar todo esto que resguardo
en todas aquellas dolencias al caminar.
Pero si hay algo que es cierto
es que después de la vida me encargo
de adherirme a tus clandestinas ideas
que ya solicitas me enfrentan al duelo
de verte tan lejos y tenerte tan cerca.
Lamento la osadía de querer salvarte,
de querer tener una parte de sabiduría
y ocho más de habilidad para rescatarte
de la más sucia de todas las anarquías.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 14 de septiembre de 2,018

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