Me basta tu sonrisa
para saber que te enamoraría
cada día y en cada ruina
que del mundo quede luego de su ira.
Y te enamoraría en batalla
o en el descanso que nos permita
el buen amor de las agonías
que en nombre del arte se sangra.
Me basta tu sonrisa
tan brillante y tan bonita,
tan amena y clandestina
para enamorarte en la subida.
Y para enamorarte en las aguas
o en los rellanos de las hojarascas
que alguna vez pisamos siendo niños,
cuando nos sobraba la violencia y nos bastaban los sonidos.
Me basta tu sonrisa
para saber que te enamoraría
cada día y en cada esquina
de mi universo que hoy te da la bienvenida.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 22 de octubre de 2,018







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