No queda mucho tiempo,
en realidad nunca ha quedado;
no quedan muchos versos,
ni quedan tantos sueños.
Podemos mirar los ojos
del reflejo delante de nosotros
y no saber si estamos rotos
o quizás, tan sólo, un poco solos.
Sentimos el abandono,
perpetuamos cada asombro,
estamos construidos
de algo más insano…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 21 de noviembre de 2,018


Deja un comentario