De mi oscuridad aún queda la sangre derramada en un vaso de psicodelia; una amante aprendiz atada al muro de contención de mis placeres más deliciosos y cruciales; y aquella rebeldía que vuelve a despertarse en mí para traerme de vuelta…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de enero de 2,019

Deja un comentario