Cada vez que escribo un poema, simbólicamente abro una ventana desde mi conciencia hacia el exterior, y aunque a veces retrato mis experiencias personales o situaciones diarias en los versos que voy creando; en realidad, cada párrafo está destinado a quienes me leen, a sus experiencias y a sus situaciones, a sus tristezas y alegrías, a sus verdades y mentiras, a sus pecados y bondades.
En mi opinión, cuando uno de mis poemas conecta con el alma y la energía de uno de mis lectores o lectoras, es cuando más sentido tiene lo que tanto amo hacer.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de enero de 2,019

Deja un comentario