Aprendí a temprana edad
a no perder estilo en los bares,
a no perder estilo en la ciudad
y a guardar la cordura los martes.
A controlar mi instinto,
a provocar incendios,
a olvidar los inicios
y a conservar momentos.
Pero supongo que no se aprende
a ninguna edad lo más esencial,
eso que no sé qué es, ni por qué es tan importante
pero que tanta falta nos hace recordar…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de enero de 2,019
Deja un comentario