Vi pasar a un dios, un poco borracho y meditabundo, parecía perder estilo con cada paso; y a la sombra de aquella pesadilla también le vi perder las manos, el arte, la paciencia y hasta la voz…
Vi Pasar a un Dios
—
1–2 minutos
to read
«No vivo, ni escribo para agradar. Escribo como quien deja migajas en el bosque para que el hambre no se pierda».
—Messieral






Deja un comentario