Todo inicio será más perfecto
si ignoramos a las mariposas
y con ávido amor tempestivo
nos cosemos la piel de la herida.
Si sanamos, de pronto, sin rumbo,
si la noche nos vence maldita,
hallaré el refugio en tu pálido arbusto
de grisáceos conjuros en ruina.
Porque en tiempos de locura imprevista
que se agita por la mano de un destino sin dueño,
a veces no queda otra opción, ni otra salida,
más que vestirse de aromas que sólo pueden saborearse sin miedo…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de enero de 2,019
Muchas gracias por leer esta entrada, es un placer contar contigo.

Deja un comentario