Tus susurros también tienen sabor
y su humedad ya se nota;
quiero decir, sin intentar explicar,
que tu magia, aún lejana, me toca.

Yo te quise explicar la otra vez
que jamás conseguí ser digno de ti;
que tu amor apuntando a mi piel
eran alas de ángel escribiéndose sobre ti.

Yo te quise explicar que mi ser
no fue hecho para ser feliz;
que tu amor me supo proteger
y así fue que aprendí a sonreír.

Tus susurros son más que calor
y su inmortalidad ya se nota;
quiero decir, sin intentar explicar,
que tu magia, aún lejana, me arropa.

¡ACOMPÁÑAME EN TODAS MIS REDES SOCIALES!


Anuncios

Deja un comentario

Últimas Entradas

Entradas más Vistas