A las diez de la mañana se abría paso, por mi avenida, tu belleza incomparable.
Ojalá volvieran esos tiempos para nunca más volver a marcharse.
Anuncios
—
to read
«No vivo, ni escribo para agradar. Escribo como quien deja migajas en el bosque para que el hambre no se pierda».
—Messieral
A las diez de la mañana se abría paso, por mi avenida, tu belleza incomparable.
Ojalá volvieran esos tiempos para nunca más volver a marcharse.
Deja un comentario