Elegirías tu próxima droga, el viaje supremo, a sabiendas de la insoportable necesidad de su presencia. ¿Sabrías entonces lidiar con sus efectos más allá de la vida o la muerte?, ¿serías acaso pertenencia de lo que te condena y alucina por siempre, sin volver a hacer posible tu libertad?
Corres grave peligro, necesitas de la precaución, no sea que a donde te dirijas no vuelvas a sentir el gran resplandor. Corres grave peligro, tu alivio no es la condición…
Amor, satisfacción, el orgasmo y la polución; dolor, insatisfacción, el pleonasmo y la maldición.
Corres grave peligro, necesitas dosificación, no sea que a donde te dirijas no vuelvas a sentir la gran emoción. Corres grave peligro, tu alivio es mi celebración… Y todo aquello que es mío siempre lo será, como una planificada extensión.
— Messieral.
15 de febrero de 2,024.







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