No me creía capaz de acompañar, de perdonar y mucho menos de soportar un proceso tan complicado. Nunca quise ser un apoyo fundamental el día que algo te ocurriera o dejara de suceder. No creo que lleguemos a ser los más grandes confidentes o que estemos de acuerdo alguna vez en los grandes temas de sobremesa. No creo que compartamos ideales, ni direcciones… Sin embargo, de alguna forma, logramos confrontar juntos los seis primeros peldaños del infierno en vida, y todo parece por fin resplandecer.
No sé qué ocurra después de mañana, y tampoco me importa demasiado. Pero puedo asegurarte que me llena de orgullo saber que lo estás logrando, que esto podría llegar a ser para ti una forma grandiosa de volver a nacer.
—Messieral
MercyVille Crest, 7 de octubre de 2,024
¡Estoy de vuelta y me encantaría que me acompañes en mis redes sociales, da clic a tu preferida!

Deja un comentario