Estaba orgulloso de nuestros besos, de todos ellos, incluso del primero; ese tierno y tembloroso beso que unió nuestras vidas por completo.
Pero no, querida, donde sea que te encuentres, debes saber que no se llama angustia ni agonía el hecho de elegir con la cabeza fría aquello que contradice al corazón. Desordenar tu vida, mostrarte otro camino, nada significa si tus pasos ya se dirigían a la otra dirección.
—Messieral
MercyVille Crest, 14 de octubre de 2,024
¡Estoy de vuelta y me encantaría que me acompañes en mis redes sociales, da clic a tu preferida!

Deja un comentario