Volvías por carretera,
esquivando el malestar;
me encontrabas distraído
en otros mundos que inventar.

Me querías como a nada,
me buscabas para hablar;
el silencio era inaudito
en nuestro tiempo para amar.

No me olvido la sonrisa más bonita,
no me olvido verte loca hasta rabiar;
desnudarte era un camino
inevitable hasta el final.

Tu susurro me libraba
de toda mi intensidad,
dedicarme a tu amor comprometido
siempre me ayudó a aguantar
decepciones sin motivo
y el dolor que me hacía otra ciudad…

—Messieral
MercyVille Crest, 24 de octubre de 2,024


¡Estoy de vuelta y me encantaría que me acompañes en mis redes sociales, da clic a tu preferida!


Deja un comentario

Últimas Entradas

Entradas más Vistas