Inmortales, nacidos de la sangre oscura
de un secreto que nadie quiso revelar;
impolutos, románticos sin la ternura
que nos quiso volver a asfixiar…
La excitación es nuestro escenario,
tu gemido aguerrido, mi obra principal;
el altar, siempre de sacrificio,
una honra al tributo de nuestra forma de amar.
Inmorales, nacidos de la sangre oscura
de un secreto que nadie quiso desvelar;
iracundos, románticos sin la premura
que nos quiso volver a alejar.
La excitación es nuestro escenario,
tu gemido encendido, mi sombra principal;
el altar, siempre de sacrificio,
una honra al tributo de nuestra forma de amar.
—Messieral
MercyVille Crest, 30 de octubre de 2,024
¡Estoy de vuelta y me encantaría que me acompañes en mis redes sociales, da clic a tu preferida!






Deja un comentario