¿Qué haces allí,
atada a mi cama?
Quieres reír,
pareces cansada.
No tienes cuerpo material;
te veo, y mi tacto
atraviesa el límite
de tu densidad.

¿Qué haces allí,
entregada a mi alma?
Quieres rendirte,
pareces enamorada.
No tienes cuerpo de mortal;
te veo, y mi deseo
roza el éxtasis
de tu intensidad.

¿Qué haces allí,
imantada a mis ganas?
¿Me quieres decir…?
Pareces la noche estrellada.
No tienes cuerpo material;
te veo, y mi fuego
se adentra en la caricia
de tu eternidad.

Anuncios

—Messieral
MercyVille Crest, 16 de noviembre de 2,024

Deja un comentario

Últimas Entradas

Entradas más Vistas