El Arte del Deseo: Entre lo Elegante y lo Provocador


El arte no es sólo lo que parece evidente; es lo que sentimos, lo que nos mueve el alma, lo que nos transforma y nos reconstruye. Hay una química innegable entre lo elegante y lo provocador, un matrimonio arriesgado que solamente los verdaderos artistas logran concretar sin caer en el exceso o la vulgaridad. La belleza es capaz de seducir sin necesidad de desafinar, puede hechizar sin tocar lo banal. Sin embargo, creo que el deseo debe ser explícito, debe ser tangible, debe traspasar la piel de la obra y de quien la consume.

La elegancia, con su delicadeza, invita a un juego de miradas y gestos, mientras que lo provocador nos llama a desnudarnos de nuestras máscaras y abrazar lo oculto. En la pintura, en la escultura, en la fotografía e incluso en el cine, lo provocador nunca deja de ser una invitación a explorar lo no evidente, lo reprimido, lo prohibido. Como músico y escritor, quiero traer esta forma de crear, al arte que nos reúne en este blog.

Anuncios

El arte elegante y provocador es un juego entre el dominio y la liberación, entre la belleza y el caos. Cada verso, cada melodía que, a diario, fabrico pretende cruzar un umbral invisible, uno que precisa despojarnos de nuestras inhibiciones, a ustedes como lectores y a mí como artista, y conseguir sumergirnos en un mundo en el que el deseo llegue a ser tan palpable como la sangre que nos recorre por dentro.

La próxima vez que algo de lo que escribo se encuentre frente a ti, pregúntate: ¿me está seduciendo con sutileza, o me está desnudando sin piedad? Porque el arte que creo, realmente busca algo más que distraerte en tus ratos libres; busca ayudarte a encontrar tu propia libertad, de manera elegante y provocadora.


—Messieral
MercyVille Crest, 22 de diciembre de 2,024


Anuncios

Deja un comentario