«Te contaba el cuento de medianoche, entre susurros y gruñidos, al oído. No hacía falta tocarte para expandir el epicentro de tu orgasmo… No hacía falta, hasta que tanta falta nos hizo».
—Messieral
—
to read
«No vivo, ni escribo para agradar. Escribo como quien deja migajas en el bosque para que el hambre no se pierda».
—Messieral
«Te contaba el cuento de medianoche, entre susurros y gruñidos, al oído. No hacía falta tocarte para expandir el epicentro de tu orgasmo… No hacía falta, hasta que tanta falta nos hizo».
—Messieral
Deja un comentario