Nunca sabrás lo que siento,
jamás sabrás lo que pienso;
no me verás morir por dentro
o renacer finalmente sereno;
poco sabrás de mí porque te miento,
no necesitas pormenores ni alimento
venido de las pulsiones de mi intento
por hacer de la vida un sitio completo.

Nunca sabrás lo que siento,
jamás sabrás lo que pienso;
no volveré a reír o a llorar mis recuerdos
delante de lo poco que de ti tengo;
si es que algo todavía tengo.

No me verás morir latiendo
o renacer torpemente sintiendo…

Anuncios

—Messieral
MercyVille Crest, 30 de abril de 2,025


Anuncios

Deja un comentario

Últimas Entradas

Entradas más Vistas