«Me guardo tu sonrisa para siempre, como un acrónimo fragmentado del sentimiento más letal. Ojalá que ya no sangre la boca al pronunciar tu nombre, ojalá que no se acabe mi vida el día que Dios te haga la mujer más feliz del mundo; no me molestaría poderte contemplar una vez más».

—Messieral

Deja un comentario

Últimas Entradas

Entradas más Vistas