Es innegable que el paso del tiempo termina poniendo todo en su sitio. El día de ayer se cumplieron diez años de la primera vez que publiqué en mi blog messieral.com y una cuota de ego me pedía recapitular sobre todo lo vivido, volver a los momentos de gloria y celebrarlos por todo lo alto. Sin embargo, un estruendo telúrico interno me devolvió a lo importante: el presente.

Quizás en un futuro lejano tengamos tiempo para revisitar el pasado, las glorias y las derrotas por igual, pero ahora mismo puedo sentir que la mesa está servida para poner a prueba todo lo aprendido. Y, al mismo tiempo, abrir el alma a la posibilidad de aprender muchísimo más; todo a medida que la creación cobra un nuevo significado para mí.

A lo largo y ancho de esta última década, tan caótica para la humanidad, yo he tenido la oportunidad —el privilegio— de exponer ante ustedes los pormenores de mi existencia creativa, inclusive algunos de mi vida personal. Y quiero aprovechar esta entrada para agradecerles por permanecer junto a mí, tanto en las temporadas altas como en las bajas.

Tengo la certeza de que lo mejor no está por venir, ya está aquí. Procuraré que permanezca, dedicar una vida al arte implica cierta temeridad que ahora mismo late fuertemente en mí, es mi deseo poder compartir este fantástico ahora con todos y todas ustedes.

—Messieral
MercyVille Crest 3 de febrero de 2,026


Deja un comentario

Últimas Entradas

Entradas más Vistas