Hace diez años Messieral fue concebido como proyecto…
Muy pronto será revelada una gran sorpresa para ti que siempre has estado y también para ti que acabas de llegar. ¡No pierdas detalle! (2,016-2,026)

Muy pronto será revelada una gran sorpresa para ti que siempre has estado y también para ti que acabas de llegar. ¡No pierdas detalle! (2,016-2,026)

Tantos años navegando a través de esta ciudad, en la que miras a todos y a la vez parece que no miras a nadie. Tanta cordialidad en algunas cuadras, en otras tanta falta de serenidad. Pero no ves a nadie muriendo por alguien más, ni un beso apasionado de esos que adornan cualquier paisaje que…
Esta noche en una fiesta un primer beso y primer no, una mano llena de incertezas, un primer tacto y primer ron. Esta noche en una acera primer te quiero de ocasión, dulces carmines en protesta, primera entrega sin amor. ©®Messieral | messieral.com Ciudad de Guatemala 24 de noviembre de 2,018
No tengo nada que perder, lo volveré a intentar… Mi más preciado bien es el mejor poema que suelo acariciar. Lo demás va y viene siempre, todo se puede conquistar, todo se puede resolver y todo se puede arruinar. Ya no es cuestión de fe, todo consiste en caminar. Mi más preciado bien es el…
De la flor más bella tengo el recuerdo de sus historias, de su fortaleza y de la hermosura de sus manos… ©®Messieral | messieral.com Ciudad de Guatemala 24 de noviembre de 2,018
No digas mi nombre, al menos no en voz alta, que podría despertar el norte a que no estás acostumbrada. No digas mi nombre y calla, al menos deseada, que podría amanecer el mavorte y hacerte terminar con las manos enlazadas… ©®Messieral | messieral.com Ciudad de Guatemala 24 de noviembre de 2,018
Verde muerte en las arterias de la vida, dulce e impertinente, riesgo que se corre cada día… Verde muerte en las arterias de la vida, dulce y recurrente, riesgo que se esconde tras la herida. ©®Messieral | messieral.com Ciudad de Guatemala 24 de noviembre de 2,018
Al dolor, desprotegidos; suelo pensar en las horas en las que no quedan testigos pero sí el cielo de tu aroma. Al dolor, inadvertidos; suelo olvidar las cosas que nadie entiende al principio pero sí el que las nota. Al dolor, introvertidos; suelo recordar las rosas que te regalaba los domingos pero que, al final,…