Stay At Home #2

Parte 2. Poco a Poco

Poco a poco, he ido descubriendo la importancia de valorar los días buenos; ahora que los días buenos y los malos se parecen tanto, aunque con pequeños detalles que todo lo cambian.

Poco a poco, he ido descubriendo la importancia de hacer equipo con los seres que amo, con las personas de mi día a día y, principalmente, conmigo mismo; porque hay días en los que no me encuentro la otra mano ni para estrechármela.

Poco a poco, he ido descubriendo que los seres humanos somos, casi siempre, indolentes con el dolor ajeno; con todas esas cifras que traducidas significan una pena terrible en el alma de otros.

Poco a poco, voy recuperando el ‘touch’ que siempre he intentado cuidar al componer mis poemas y en canciones.

Poco a poco, entiendo que muchos o casi todos nuestros conflictos interpersonales son una estupidez; y no resolverlos aún más.

Poco a poco, despierta mi creatividad y mis proyectos artísticos vuelven a emocionarme; tanto o más de lo que me emocionaba algunos años atrás.

Poco a poco, dejo detrás el pasado incómodo que durante tantos años me supo robar la paciencia y los instantes.

Poco a poco, me importa mucho más que siempre el prójimo; no por miedo a la pandemia, sino por el miedo a ser un anónimo más que no sea capaz de alcanzar con su arte a los demás para transmitirles todo aquello que los años me han enseñado y que me han mantenido a flote pese a todo.

Poco a poco, vuelvo a ser yo; poco a poco…


“Me duele como a ti, pero tengo menos miedo de la muerte y más esperanza en la vida.” (Isabel Allende)


Esta sección llamada “Stay at Home” ha sido creada con el fin de transmitir esperanza y reflexión.
También para que un día mi hijo, al leerla, sepa que mi amor hacia él siempre fue más grande
que mis ganas de salir a caminar por la ciudad…


Stay At Home #1

Parte 1. Confinamiento

Soy una de esas personas que el tema de la emergencia, que acualmente enfrentamos a nivel mundial, se lo ha tomado con calma. Que ha aprendido, luego de unos días excesivamente inquietantes, a hacerse a la idea de que permanecer en casa y cambiar nuestras rutinas habituales son por demás necesarias y responsables.

Extraño muchísimo poder salir a caminar, poder escaparme a dar un paseo en busca de libertad cuando me siento agobiado; ello sustituído por subir a mi terraza y caminar en círculos mientras la mente se va despejando.

Actualmente, además de intentar estar más cerca de las personas más importantes para mí, también estoy intentando nutrir mi mente con lecturas, relaciones, películas, música y proyectos que me hacen sentir menos inactivo.

He descubierto que es un gran momento para aprender cosas nuevas, para crear cosas nuevas y para estar más cerca de nuestros seres amados; es momento de estar unidos, de ser equipo y ante todo de valorar nuestra salud, tanto mental como física, con la importancia que quizás no hacíamos antes. Con el paso de los días les iré dejando algunas recomendaciones por si gustan tomarlas en cuenta.

Ya volverán nuestras rutinas, ya pasará este mal son. Pero no es para nada negociable la seguridad de los nuestros y la de los más indefensos de nuestras sociedades.

Saldremos de esta. Depende de nosotros. Existen muchas formas en las que podemos, a pesar de tan lamentables sucesos, ocupar nuestra mente, nuestro tiempo y nuestros talentos. No es tiempo de tomarse a la ligera esta tragedia, juntos podemos evitar que sea aún mayor. Deseo que no lo estén pasando tan mal y que se mantengan a salvo.


“En cada amanecer hay un vivo poema de esperanza, y, al acostarnos, pensemos que amanecerá...” (Noel Clarasó)


Esta sección llamada “Stay at Home” ha sido creada con el fin de transmitir esperanza y reflexión.
También para que un día mi hijo, al leerla, sepa que mi amor hacia él siempre fue más grande
que mis ganas de salir a caminar por la ciudad…