Yo estuve entre los brazos que saben amar y no me amaron,
yo estuve en los silencios que saben gritar y no me liberaron,
yo fui tan feliz que dolía tanta felicidad por no poderla amansar,
yo fui tan querido que sentía que el corazón se me iba a inundar…

Anuncios

No Me Hace Falta Perdonarte

Quiero desnudarte de sombras
y observar fijamente tus ojos de cielo,
olvidar el dolor en tu sonrisa,
si es posible olvidar esta mala espina.

Acurrucarme a tu vera, sentir tu canción,
esa que nace en el centro de tu corazón…

Y llover toda angustia desde el centro de mi vida,
cerrar los ojos y reprochar a golpes contra el alma
pero sin hacerte más daño con mis palabras, eso no sirve de nada,
sólo intento matar al recuerdo de lo que fuiste ayer
y el daño irreversible que no te importó cometer.

Cariño, a mí la vida me enseñó a no perdonar…

He de abrir mis ventanas a la promesa de tu amor,
de un nuevo sentimiento, de un nuevo color,
sonreír si sonríes, aguantar toda la presión
del desprecio y sus ganas por salir a mi escena,
pedirle a los vientos del sur que lo desvanezcan…

Dejar que se eclipse esa parte que odio, que un día fuiste,
quedarme con esta mejor versión de ti,
a veces las segundas partes son mejores
sólo si dejas de verlas con ojos de ayer,
a veces me muero de ganas por volverte a sentir
y no puedo, me cuesta, algo nuevo debemos construir.

Dame lo mejor de ti y si dices que darías todo por mí,
ya no quiero que lo digas, simplemente hazlo,
este es el momento, quiero ver de qué estás hecha,
no te angusties por pedirme perdón, yo no puedo perdonarte,
no aprendí y aunque lo intente, resultaría una amorfa y tonta inconstante.

Que a mí no me da la gana perdonarte,
pero tengo las ganas puestas en amarte,
amar de ti esa esencia que no me puedes negar,
amar de ti lo que has prometido llegando a jurar,
si fallas todo estará perdido para siempre,
si aciertas todo estará resuelto para dos,
para nosotros, para el amor y su emoción.

Ojitos de noche, a mí no me da la gana perdonarte,
pero, todavía, tengo las ganas puestas en amarte…

Me sigues o te quedas,
elige tú…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 08/04/2016

Muchas gracias por tus ojos y por estar,
para leer más de mis poemas visita mi sección: Poesía

Mi comunidad en Redes Sociales está creciendo,
no me puedes faltar tú que me lees, acompáñame:

Facebook
Twitter
Instagram

 

Tu Mayo Dieciséis

Me abrazo a mí mismo con ternura,
hice el verso mejor de mi lógica medianera,
ojos de rayo e inteligencia de la pura, nuestra cura,
y esos balbuceos inocentes, ante los que yo, ya no evito suspirar.

Tu sonrisa sostiene el mundo que descompuse
y lo repara con la paciencia de un sabio constructor,
divides mi alma de la imperfección y es tu esmero
rozar con tus labios mi mejilla, en un beso a todo vapor.

Lo mejor que puedo heredarte es el amor por las cosas importantes,
el vino, la mujer, la poesía, la música, la noche y las cinco de la tarde,
el mar, la vida, el cariño, la amistad, los sueños, la verdad y el arte,
la elegancia, la decisión, la sonrisa y los paisajes, los besos baluartes,
caminar, el don de la sorpresa, del perfeccionismo de siluetas,
la capacidad de amar siendo real, siendo sincero y nunca sólo uno más…

Eres mi primera vez de tantas cosas, lo vital en mi interior,
eres el rasgo luminoso de mi alma, la velocidad de mis latidos,
la sincronía de mi sonrisa y mi lágrima arrepentida, mi salida,
eres el rasguño que recibo si la vida te dolió o te entristeció,
eres el mejor día de mi vida, el día con el nombre más hermoso…

Y es que tus tres nombres, y las nueve menos siete minutos, tu mayo dieciséis,
y  esa voz que me convence, que me aclara la imaginación prudentemente,
son los únicos motivos que necesito para que valga la pena cada instante,
son las únicas razones que me obligan, sin negociaciones, a no fracasar,
más aún, si tus labios me pronuncian resonando mi nuevo nombre: Papá…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 05/04/2016

Muchas gracias por tus ojos y por estar.
Para más historias visita mi sección Poesía.
Especialmente te recomiendo: Me Preguntas Que Por Qué Te Amo

Estoy iniciando mi comunidad en Redes Sociales.
Si te interesa acompañarme, adelante y muchas gracias:

Facebook
Twitter
Instagram

Amar y Bien… Muy Bien

Al final terminé por darte mis alas de jaguar y mis plumas de quetzal, te juro, de todo corazón, que no eras mi intención pero como las mejores cosas de la vida, sin planearte he terminado amándote, con cada fibra de mi camaleónica esperanza e inquietud.

Yo no esperaba latir por ti y, finalmente, he comprendido que sin ti no podría ya sangrar, mi sangre guía barquitos de contrabando, que trafican ilegalmente tus mejores sonrisas. Estoy totalmente lleno de tus maneras, suspiro si tú caminas sobre la tierra amainando litorales sólidos de desesperanza. Me gustan tanto tus piernas de caramelo, endulzas con tus deambulantes pasos las calles de mi vida, me habitas y me obligas a redecorar la habitación de mi corazón sólo para ti.

El espacio sideral de mis recuerdos lo has coloreado con la pintura que traías en las uñas, tu labial ha marcado en mi pecho su seña indeleble, como un incendio de rocas que presienten la incandescencia de un fenómeno natural, el de tu cuerpo en mi pensamiento, el de tus labios en mi recobrado tiempo. Eres el azul de mi imperio, la dama china que sólo me como yo, el tablero de ajedrez en el que un rey cuida a su reina sin limitación de movimiento, tus  ojos de ámbar incitan a lo eterno, a morder una nube y adivinar la diferencia entre ella y tus labios, aunque no exista.

Palacio real de aves triviales, agua de río inagotable, beber de ti es la tersa e indefensa necesidad de amor de mujer, bordearte como a un camino con mi tacto, un camino con destino a la ilusión, viento frío, que me ha de conducir al más bello sonido. Y en mis sonidos profundos de cedro quiero posar mis alas anchas, eres las curvas de la guitarra cuando descansas sobre mi pecho y las cuerdas cuando me besas pronunciando tantos siglos de palabras hermosas que no he de olvidar.

Te llevaré a volar muy lejos, te nombraré luz inagotable de mi planeta, viajaremos entrelazando nuestras causalidades, te guiaré por el sendero celeste de promesas destinadas a cumplirse, no te soltaré y mi alma será un libro abierto en el que a toda hora se lea tu nombre, perdurable, en el vaho de mi cuerpo.

Siempre voy a recordarte como a la raíz más bella y más intensa, un caudal de fuego que me sumerge en su letra, un alud de carisma que me enreda en su palabra, que no daña y que cuida, que es natura y ciudad, que es mi día y mi aurora, mi noche y mi prisma. Un olvido que no llegará, un pueblo contemporáneo con recital de sonrisas y preciosas rocas que no tienen ningún ambicioso valor, sólo para mí, sólo para mí…

Quizás nunca despertemos de este sueño, quizás sea mejor así, quizás una tarde de junio se nos agote la fuerza y te tengas que ir, quizás un día te tenga que herir, quizás me mientas o quizás yo naufrague en otra marea, quizás una noche me mates, quizás un veinticuatro de diciembre no hagamos el amor, quizás seas tú, quizás no sea yo, quizás te quedes para siempre, a lo mejor no, quizás en esta cama un día estará otra, aunque yo siga pensando en ti, quizás un día llegue alguien a tu vida que al hacerte el amor en realidad no te haga ni cosquillas, quizás seas mi mundo, quizás yo sea el tuyo, quizás logremos evadir la estupidez humana y su falta de amor, quizás en mi mundo siempre seas luz y yo el cobijo de tu aroma, quizás ganemos la batalla a la desilusión, quizás merezcamos la inmortalidad a que aspiramos, quizás no, quizás un día me canse de verte, me aturda escucharte, quizás un día la vecina tenga mejor sabor, pero quizás no, quizás si te quedas una noche más entre mis brazos nada ya nos logre separar…

Te juro de todo corazón que, hoy por hoy, sí eres mi intención, eres el crimen benigno que quiero cometer a diario, eres el texto, el ordenador y la radio a la que quiero prestar atención todos los días del resto de mi sueño, todos los días del resto de mis rimas.

Si acaso me has leído y tu corazón no se aclaró la garganta para decir sí a todo, sin importar qué, vístete y será mejor que no nos volvamos a ver. [Dicho así como quien lo dice para que le demuestren lo contrario]. Pero si todo es diferente, no te vistas nunca, no te seques las lágrimas de ternura, no vuelvas a erizar tus pestañas con peinados de excentricidad, porque te quiero a mi lado así como ahora te veo, con ese manto de arena sobre tu piel, y el resultado de torbellino en tu cabello, pues quiero alcanzar la playa que representas y ser tu mar, la marea que te acorrale, ser un motivo para que te quedes al menos siete vidas más, y más… Andar y huir, quedar y estar, amar y ser, beber y oír, amar y bien… Muy bien.

Dos estrellas gemelas podrían bailar
en esta noche de frente al pastizal,
no depende de la lluvia, ni del temporal,
es cuestión de sentirlo o matar,
es cuestión de sentirlo o de amar,
es cuestión de uno mismo y de su alguien más…

© Copyright – Luis Eduardo (Messieral) – Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 04/04/2016

Muchas gracias por sus ojos y por estar,
para leer más relatos, visita Historias en Ascuas.

Te recomiendo que leas también: De Besos Astronautas las Constelaciones de tu Cuerpo

Mi comunidad en Redes Sociales está creciendo,
no me puedes faltar tú que me lees, te invito:

Facebook
Twitter
Instagram

Precipicio con Destino a la Esperanza

Comicidad en la decencia del recuerdo de la que ayer me cantaba al oído, guitarra en brazos, beso tierno al verbo. Atravesaba mi mirada con sus oscuras pupilas, visitaba los recovecos de mi alma con sólo pronunciar mi nombre. Bailaba despacio y despacio me mostraba la cordura de su cuerpo en la locura de su hoguera. Tenía un tesoro escondido entre las manos, nos gustó siempre la misma música y los mismos versos, los atardeceres eran culminantes de sueños atraídos para ser ciertos. Era como un final con buen sabor de boca, un principio incierto repleto de tormentas y aguaceros de cosecha.

Ocultaba su oscuridad de todas las personas, pero no de mí, lloraba cuerdas de lágrimas mientras me decía que su vida no valía nada, me costaba convencerla de lo contrario pero a veces lo hacía. A ella le gustaba el helado y pintarle la pestaña de negro al ojo del huracán, lacio cabello y dolores de infancia, de esos que destrozan a cualquier hombre, más no a una valiente mujer como ella… Destrozada no se quejaba ante el resto, acallaba la pena con su sonrisa bonita, la que fingía.
Seguir leyendo “Precipicio con Destino a la Esperanza”