De las Doce al Interior

Sin que te mire
te haces ángel
y mis miedos desaparecen;
sin que te mire
me haces tanto bien
y las dudas se desvanecen.

Sin que te mire
siempre está tu bendición,
tu más sincero abrazo
y esa parte de ti acariciándonos el aire.

Sin que te mire
todo el tiempo se detiene
en el recuerdo de tu sonrisa;
sin que te mire
en todo sueño te apareces
con tu mirada siempre compasiva
y unos segundos de paz para mi vida…

Ascenso directo
de la luna al corazón,
latido y nuevo tiempo,
ojos llenos de tu amor;
ascenso directo
de las doce al interior,
final y nuevo incienso,
dulce iris, tu nombre y un adiós…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 15 de febrero de 2,018

Ojalá

Ojalá que esta noche se duerma
un ángel despacito en tu garganta,
como verso de amor en la pluma
de un alma que se desliza y desparrama
en forma de poema sobre el lienzo de tu mirada.

Ojalá que mientras duermas
el demonio se aleje de tu cama,
que separe su andar de tus ramas
y el oleaje del silencio te mueva
despacio sobre las arenas más claras.

Ojalá pienses en mí cuando el ocaso eleve su llama,
cuando las brasas, de la constelación de tu Vermouth, te susurren: Basta.
Y solloce en tu falda, como un niño perdido, el rellano de la esperanza.

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 4 de enero de 2,017

Flor del Panal

Del panal eres sabor exquisito,
que lo presuman tus labios bonitos,
que me beses cada noche despacio
e impregnes tu miel en mis caminos.

No desdibujaré ese ángel de ti,
lo grabaré en el dorso de mi sien,
así el demonio de azúcar podrá
llenarnos la cama de su desnudez.

Pero no te olvides de olvidar
cada despedida y el momento
en el que aprendimos a renunciar.

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 25/07/2016

Si a mi Lado Despertaras Tú

Regresa y cubre tus pasos con la misma nieve
que está dejando caer la soledad de mis besos.

He visto un sol de color azul
traer la imagen de tu sonrisa
a las ventanas del abedul,
he visto el llanto de un ángel
en la copa en que serví
el vino que preferías sentir.

Pero no estabas y aunque aún me amas
sé que no sé cuándo vendrás a la ciudad,
otro país te está abrazando las ganas
y tu inteligencia no sabe de frenos,
de municiones, de tristes recuerdos.

Cada mensaje tuyo es un nuevo misil
que impacta a las ciudades indefensas
de mi casi extinto y obsoleto candil,
pero no tiene que importarte este estado
en el que ahora podrás descubrirme,
aunque ahora duela cada paso y cada luz,
el amor podría despertar si a mi lado despertaras tú.

Llora en Brujas si es que queda intacta la poción
y no olvides encantarme sin cambiar la posición,
porque he visto a los quetzales que hiciste libres
derramar lágrimas en nombre de tu ausencia,
será nuestro invierno o será la ruda incerteza.

Regresa y borra las huellas que dejaste por el mundo,
descansa entre mis brazos, que no existan otros muros,
regresa y aléjate del pasado con fiereza, del momento
en el que la luna te sedujo en otras dulces tierras…

©MESSIERAL | Poesía
Ciudad de Guatemala 09/07/2016

Nuestro Anochecer

De frente a un poema que nunca acabé,
confieso que fueron tres horas y media
de vivir al calor de las llamas del querer.

La llovizna nunca pudo apagar aquel fuego,
lo hizo la tierra, el planeta tierra y su cielo,
no todo lo que prometí quiso vivir conmigo,
no todo lo que prometí quiso ser concedido.

Ella tenía rosas en los labios, paz en sus cejas,
me miraba de lejos sacando la lengua, su lengua,
provocaba un temblor en mi cuerpo con sabor a tormenta.

Del centro del cielo, una vez, vi caer un ángel despistado,
fue tan despistado que nos presentó, pero algo olvidó,
olvidó enseñarnos a amar, a amarnos y el viento sopló,
sopló tan hiriente que en forma de broma nos llevó
a una cueva sin luces de la que primero escapé yo, luego toda emoción.

Y vino una ola inmensa desde la fría crueldad,
arrastró todo a su paso, se llevó fragancia, poder,
astucia, canción, óleo y el anochecer, nuestro anochecer.

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 09/06/2016

Tus Latidos y tu Voz

Dime a los sorbos, con besos de amor,
si es el universo suficiente para los dos,
si hay manantiales de luz en tu corazón
o es que me lo habré imaginado yo…

Si es verdad que en tu risa mora un ángel,
mitad bueno, mitad terrible y que la mentira
es solamente una argucia que utiliza
para distraerme mientras observo tus mejillas.

Dime a los besos, con sorbos de amor
si es la vía láctea la ruta adecuada,
si hay misterios sin resolver en tus pupilas
o es que me lo pintó mi melancolía…

Si es verdad que tu lágrima la absorbe un sueño,
mitad real, mitad invento y que la perfección
es solamente un señuelo que utiliza
para llenarme el alma de tristeza y pena.

Dime con paciencia pero con sinceridad,
si existes en este mundo que no es real
o vienes de más lejos, de otro despertar,
si son tu voz y tus latidos, a mi encuentro,
el mejor sueño del que yo podría despertar
o si un castillo de palabras imprecisas
me hizo girar la vista para verte,
si acaso queda en aquel bar huella de tu ceniza
y en mi tintero esbozos de tu piel de niña…

Si es verdad que un ángel habita tu voz,
que sus señuelos son los dientes de tu risa,
si el infinito fue aquel minuto en que te amé.

Si es verdad que una canción habita tus latidos,
que sus argucias son los dedos junto a la guitarra,
si es el infinito aquel último beso que te di…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 16/04/2016

Juntos Navegar

Llévame lejos, toma estas manos
que tanto te han hecho sentir,
mira el pasado que lejos arde,
cada vez se hace más pequeño
y está dejando de respirar…

Come despacio de la nube
de azúcar que te regalé,
hay una distancia importante
entre lo que amas y lo que anhelas,
yo amo que estés cerca y anhelo que no acabe.

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Estos dos años de amor no se le parecen a nada, salvo a alguna aurora boreal que, al verla, hace sentir la magia del cosmos, o alguna palabra que se le desprendió a un ángel y que sólo hemos pronunciado los dos… Tu amor es la luna llena con dos de azúcar.

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Citas
Ciudad de Guatemala 16/02/2016

Alas Nuevas de Seda

Era un ángel, con piel de amapola y suspiros de cielo, tenía un ala con herida, yo le abrazaba con suprema dulzura, le alejaba del frío que trae la aurora. Una vez me contó su sueño más recurrente, quise besar su herida pero su boquita nos interrumpió y floreció un aroma, nuevo, de verdes helechos y noches perennes, me eclipsaba su sonrisa bonita, era todo un augurio de fina y tersa alfombra de plumas, me gustaba más la piel de su alegría que la de su tristeza, pero ambas mías, pero siempre mías porque nunca fue capaz de hacerme daño…

Me enseñó el milagro de lo elemental, se refugió con sus hombros virginales en el escondite secreto de mis ideales, se aferraba tan fuerte a mis huesos que me perseguía la idea de mantenerla herida a mi lado, que nunca sanara, que no recordara volar, que nunca se pudiera marchar. Se pintaba las uñas con tinta de mirra, las tempestades hacían susurro su vocecita de mansa caliza. Se dejaba llevar por mi canto, bailaba suavecito con los ojos cerrados, entreabría los labios para abarcar con su respiración a mis manos con frío.

Se dormía pegadita a mi pecho, yo nunca dormía por estar observando sus pestañas, me buscaba con sus tersas manos y una de tantas veces descubrí sana su herida, sabes cómo es querer y no querer, decir y no decir, reír y llorar, todo a la vez. Los grandes dilemas dentro de mi alma han sido, desde siempre, a causa de situaciones complejas y determinantes.

Se fue con su llanto, con su disfraz de ave, a veces, por lo alto me observa y me cuida, se saca las alas por impresionarme, aprendió a levitar por precaución ante futuras heridas,
sus alas siguen siendo de seda, un invento personal de última generación.

Se me fue con el viento, yo no pude decirle adiós, sólo recuerdo que señalé un punto estático en el cielo y supe que no volvería jamás, pero era un ángel, lo sigue siendo, nunca dolió un instante suyo en mi pecho, me calmaba con sus historias de egipcias guapas, me atrapó en la sal de su hoguera una noche pequeña. La luna alzó las cejas al verle, se intimidó y fue tal el estruendo, que esa noche hubo eclipse total de luna y en la oscuridad me dijo: Constrúyeme dos alas nuevas que éstas por tu culpa seguro me las quitan…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 11/02/2016

Muchas gracias por sus ojos y sus alas,
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La tarde que sabe mejor
Veneno Miau
Mientras yo camine te recordaré
De magia y no de momentos