Esdrújula en Alta Mar

Una voz diluyéndose en el centro del mar,
busca desesperada un amor que besar,
en tres cuartas partes de una lágrima que se evaporó
mira intacta un refugio para descansar
y se entrega despacito intentando no desconfiar.

El aroma de un café con leche que proviene de un camarote,
rojizo atormentado, de un barco en alta mar
le ha puesto los nervios de punta,
se quiere entregar al aroma profundo de lo trascendental
y navega arrastrada por una caricia de gaviota
que alguna vez le quiso cantar.

Cuando empiece la lluvia no habrá motivos para temer,
aunque vida no sea una palabra esdrújula
hay cierta elegancia que no se debe perder.

Y un silbato resuena en el centro de una embarcación,
están encallándo los sueños venideros de toda una tripulación,
pero no hay que ponerse a llorar,
pero no hay que sentarse a pensar,
todo es un holograma de ciento cincuenta mil millones de millas náuticas
y un beso hermoso algún día nos lo va a comprobar.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 24/05/2016

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Esdrújula en Alta Mar

Una voz diluyéndose en el centro del mar,
busca desesperada un amor que besar,
en tres cuartas partes de una lágrima que se evaporó
mira intacta un refugio para descansar
y se entrega despacito intentando no desconfiar.

El aroma de un café con leche que proviene de un camarote,
rojizo atormentado, de un barco en alta mar
le ha puesto los nervios de punta,
se quiere entregar al aroma profundo de lo trascendental
y navega arrastrada por una caricia de gaviota
que alguna vez le quiso cantar.

Cuando empiece la lluvia no habrá motivos para temer,
aunque vida no sea una palabra esdrújula
hay cierta elegancia que no se debe perder.

Y un silbato resuena en el centro de una embarcación,
están encallándo los sueños venideros de toda una tripulación,
pero no hay que ponerse a llorar,
pero no hay que sentarse a pensar,
todo es un holograma de ciento cincuenta mil millones de millas náuticas
y un beso hermoso algún día nos lo va a comprobar.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 24/05/2016

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Caída Libre en Gotas de Lluvia

Como gotas de lluvia deslizándose
en hojas de árboles altos,
caída libre al infinito terrenal,
penetrando la tierra y sus misterios,
llevando aroma de calma a la humanidad
que ya se arropa el alma y la piel,
abrazados al candor de quien se fue.

Evoca la memoria de lo que fue,
pasadizo secreto a un mundo perfecto,
quise quedarme a vivir para siempre allí
pero todo, hoy, es parte tan sólo
del anhelo, de volver a esos conciertos
de aves azules cada mañana de enero.

Hay un niño sonriente en mi interior,
sus ganas de ser cantante y su balón de fútbol,
el diciembre que le atormentaba desde los cinco,
un iracundo deseo de escapar y correr, y volar,
una lágrima inocente que también se desprende
y cae al infinito de la piel de sus mejillas,
donde convergen sonrisa y herida, con sutileza
también un primer beso y un golpe a la encía.

Quiéreme como me quisiste ayer, me dice,
vuelve la vista a lo sencillo, vuelve a ver,
no escapes más de los silencios que provocan
que un mundo dolente se vuelva sublime y algo más.

Como gotas de lluvia explosionando
contra el metal de los autos de ciudad,
caída libre al infinito material,
penetrando la guerra y sus misterios,
llevando aroma de calma a la humanidad
que ya se arropa el alma y la piel,
abrazados al candor de quien se fue.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 02/05/2016

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Migaja de Luna

Vive, respira lo necesario,
nunca tomes de alimento lo vano,
corre con tus alas de posible
y sécate el alma con el dorso
inclemente y saturado de clavel.

Llueve con tranquilo aroma
de tierra mojada sobre mí,
que suave es tu risa, quimera profunda,
la que elevas del tacto a su sal,
cántame al oído el secreto mejor
guardado por tu lumbre de arroz.

Que yo estaré para cuidarte con mis brazos fuertes,
te sostendré cuando el peso de la vida sea constante,
perduraré en tu alma como un hilo que te ciñe a lo nacido
y en el velo que te cubra el cuerpo seré pacto de voz.

Migaja de luna hoy es tu verbo, y tus ojos claros de almidón,
que me muestran los secretos inocentes de un dragón
y de un hada que escaparon de las dudas, siendo fuertes,
siendo dignos, impregnados de gotitas de canción…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 18/03/2016

Gracias por sus ojos y por pasar a leer,
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