Patria y Hogar en la Cama que Estés

El breve recuerdo de tu cuerpo
es infinito e incorpóreo lamento
por dejarte marchar con el viento,
mismo viento socavando los cimientos
de un verano que no volverá a vernos,
de un verano del que hicimos vino y versos,
de un vino más añejo de lo que sería nuestro amor,
de unos versos en piel de posible que ya se me olvidó…

Y hoy respiro bajito sentado a la vera del mismo camino,
recordando el calibre que disparaban tus ojitos dormidos,
tus uñas pintadas de rojo aferrándose a cada motivo
que me hizo querer hacer patria y hogar en ese mismo lugar,
en esa misma cama adornada por tu cuerpo bonito…

Porque verte acostada y desnuda a mi lado
era más bello que encontrar un manantial inagotable de oro,
valía más susurrarte despacio, motivos de fuertes palacios,
para dejar descansar a la Diosa que anida, sutil, tu regazo.

Llámame cualquier tarde de enero
si me quieres invitar a escapar,
lo dejaría todo por ti, como ayer
te dejé por ir a buscar todo, sin más,
si acaso no quieres volver
sólo invítame a un último instante
posado en tus hermosos labios pluviales.

Porque verte acostada en la cama de nuevo
podría ser la respuesta final a mis inquietudes,
quizás el horizonte avanzaría constante si vuelves
en una barca de dulces cerezas cansadas
devolviendo el sabor a mi triste boca ordinaria…

Y haré patria y hogar en la cama que estés,
serán para mí, el mejor cuadro de Octavio Ocampo
tus desnudos soles y los mejores versos de Sabines
tus constantes sonrisas bemoles.

Haré patria y hogar, te lo juro,
en la cama en que reposes tu orgullo
y vuelvas a abrazarme con tus piernas, despacio,
dejando indeleble el amor al centro sereno
de nuestro desnudo e imperfecto paisaje impetuoso…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 11/05/2016

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Mademoiselle Princess SYL (See You Later)

Mademoiselle Princess SYL
no quiere sufrir,
dice que tiene suaves las manos,
que va a acariciarte siempre sutil,
pero que no le dañes la reputación
pues sin eso parece que el mundo
se le partiera en dos…

Mademoiselle Princess SYL
tuvo una participación
en la tele local de su habitación,
le enseñó hasta la sombra al tonto feroz,
de respeto en respeto me gustas para un psiquiatra mejor,
de burrada en burrada te sale mejor la canción.

Mademoiselle Princess SYL
dice que el malo soy yo,
que mi pecado favorito era la libertad,
no entiende de amores, ni de recomenzar,
se ató a las razones idiotas de su nimiedad.

Y hoy en soledad, Mademoiselle Princess SYL quiere llorar,
me fui de su lado dejando una estela mejor que abrazar,
se enfadó con el cielo, su capricho le sonrío al marchar,
ella no entiende que a veces hay cuentos en los que el nudo
se desata, en los que la trama no se puede morder o tragar,
que hay noches en las que uno también necesita esperar
a que un soplo de inspiración nos de un nuevo rumbo,
nos de un nuevo tumbo de amor que detenga la respiración.

No sabe amar pero jura que siempre fue amor,
no sabe besar pero jura que una vez besó,
no sabe del sexo y se cree que eso es puro algodón,
no sabe de historias y hoy rima memorias de su perdición.

Mademoiselle Princess SYL negó cien veces,
ochenta y cinco más se acobardó, nado con los peces
río abajo para no soñar que en su contra iba la corriente.

Y a favor ella nadó en el hábitat de su verdad,
se inhibió con las puestas de sol del lugar,
dicen que la vieron caliente por cualquier feje,
que la vieron lucir, tal cual es, siempre linda y corriente…

Mademoiselle Princess SYL
tuvo una participación
en la tele local de su habitación,
le enseñó hasta la sombra al tonto feroz,
de respeto en respeto me gustas para un psiquiatra mejor,
de burrada en burrada te sale mejor la canción.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 07/05/2016

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Entre las Cuatro y las Cinco de la Tarde

Entre las cuatro y las cinco de la tarde hay un problema,
un momento en que todo se frena, un ritmo distinto al latir,
la lluvia no arrecia, se estanca en el paralelo obtuso de la mala fortuna
y un cangrejo se marcha del mar, quiere mudarse a vivir la ciudad,
dejar de una vez de ser un adorno que alguien eligió para la arena y la sal.

Entre las cuatro y las cinco el bostezo de Dios ilumina los cielos,
le abre el telón a los constantes, ensombrecidos, caprichos de la humanidad
y besa una abeja a su flor por última vez, resguarda para otra ocasión la canción
de adiós que aprendió en su colmena de oro, entre un socialista destello de asombro.

Me puedo quedar a esperarte o marcharme,
me puedo encerrar en la plaza a beber,
te puedo decir lo mucho que me encantas
o de una vez por todas hacer de tus sueños puré,
me puedo gastar el corazón con preguntas
que estoy seguro no vas a responder
o puedo llenar mi ovación de dulce guapura,
echarme a correr a tu encuentro otra vez.

Me puedo guardar en tus ojos hermosos,
dudar de la palabra en tus labios carnosos
o hacerte saber que tu templo es presagio
de mi buena ventura rodeado en tu aliento,
que quiero quedarme a habitar tus momentos,
llenarte los ojos de imbatibles recuerdos,
perdonarte la ofensa, gritar soy de ella
por si acaso la fauna y la flora resuellan…

Te puedo mostrar el amanecer de mi historia,
resucitar en tus manos un pececito anhelado,
llenar tus bolsillos de pelo sedoso de gato
para que acaricies su buena fortuna a ratos,
te puedo comer las más bajas pasiones
e invitarte a recorrer todos los callejones
hasta que no puedas comenzar un paso más
porque te apartan mis brazos y mi cuerpo
del callejón sin salida y de la salida opcional.

Espero que aprendas, mi vida, el precio de saberse quedar…

Porque entre las cuatro y las cinco hay un gran problema,
yo quería irme para siempre, tú comenzaste a decir la verdad.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 07/05/2016

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Con Poesía y Tantas Ganas…

Sé que no gustas de la poesía,
que tu alma prefiere otras cosas,
que una seda estampada en tu vida
te da la seguridad de las rosas.

Pero cuando te beso
dime si no es poesía el momento,
dime si no escuchas versos perfectos
cuando me ciño con ganas a tu cuerpo.

No te cierres a la posibilidad
de ser la musa que me inspire
los versos y pasos más bellos,
no te guardes para la eternidad
si en la mortalidad quien respire
cerca tuyo sabrá nombrar los recuerdos.

Bésame como si nuestro beso
borrara todos los males del planeta,
bésame con tanta pasión
que si pusieras un poco más explotarías,
bésame como tú sabes que me encanta
con poesía y con tantas ganas…

Pero cuando te beso
dime si no es poesía el momento,
dime si no sientes más grande el universo,
si no te pasa como me pasa a mí
que me pongo a cantar con sólo pensar en ti.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 02/05/2016

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Cuarzos para Mariana

Mariana tus besos son cuarzos preciosos,
tus letras un mundo mejor para estar,
si yo me llamara distinto estaría acabado,
tendría la suerte del matemático Lord.

Pero cuando te quitas la ropa,
resulta que eres aún más hermosa,
que tu piel hace justicia a tu cuerpo,
lo envuelve aprisionado por sus sentimientos
y te escuchaba hablar la otra tarde con tu amiga,
no digás que no sabías, hablabas más alto
para dejar claro que soy el hombre de tu vida.

No te sientas mal, a veces dejarlo todo
por amor es natural,
no me pidas más, a veces dejarlo todo
por amor es temporal.

Que ojos tan bellos, que remilgosos pechos,
no te dejes la ropa si no la vas a usar,
deseo tanto tu desnudez que me desvisto
de complejos y las pasiones ya no quiero contener.

En el sexo, tú y yo, mezclamos la gramática con el amor,
no creo que exista un mejor sabor, un mejor momento,
este es el momento para los dos, muérdeme los párpados
no me dejes ver a otro lugar, no me dejes tiempo o un final.

Mariana tus besos son cuarzos preciosos,
tu cuerpo la obsidiana prohibida que he vuelto a recuperar,
me gusta el suspiro que se desprende de tu alma temperamental,
me quiero alimentar del comienzo que nos puede silenciar,
al escapar del mundo, del tedio, de lo que nos pueda defraudar.

No te sientas mal, a veces dejarlo todo
por amor es natural,
no me pidas más, a veces dejarlo todo
por amor es temporal.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 30/04/2016

La Rima Imposible de Bécquer

Yo soy la rima imposible de Bécquer,
porque el tiempo apremia y escuece,
como un batallón de miradas silentes
que a la vista de todos hoy fusila a un teniente…

Y soy de cronopios la triste razón,
un enjambre impermeable de dudas,
la mala molécula de la ternura
y un silencio que mata, y una brasa que muerde,
sin razón de ser, con la canción pegada a los dientes,
como un trapecista con red de cama de clavos,
un equilibrista con viento a favor de huracán…

Me trae la noche canciones de almíbar,
el ámbar plateado sexagesimal,
me pueden las ganas y antoja la culpa,
me bebo de un sorbo el espectro animal,
con Dios a la orilla de mi clandestina
soberbia endulzada en zarpas de cañón,
que no diga es mi culpa la virgen María,
si esto no ha hecho más que mercar,
me puede el convenio de almas perdidas,
el pesebre maldito de conspiración,
nos queda esperanza guardando premuras
del mismo purgatorio que nos ofreció…

La ofensa es una bala perdida
que no acierta en el blanco si no acepto yo,
es tan difícil no pecar en la mente
si veo tus piernas cruzar mi portal,
con un aguacero te encierro en mi cama,
con una explosión te aseguro ilusión
y es que soy un cometa sin órbita fija,
la malaventura del poema mejor,
una nota perdida en las manos de Siria,
el rechazo total a norteña ambición,
no me callo la boca si aún puedo abrirla
que me digan quién responde por tanto dolor,
yo soy el portal de tu buena esperanza,
una copla cantada a los gritos en Nunca Jamás,
a favor de las almas rotas de la historia,
con los verbos de Eva bajo nuestra piel,
no nos queda más noche sin droga cincel
y la idea siniestra del más puro Edén…

Yo soy el amante infiel de la luna,
el testigo del hambre inaudita y en paz,
una oración sin verboides mortales,
un velero con velas de plumas en su mortandad,
el valiente indeciso de tus manantiales,
una historia infinita que arde en el fuego,
tan intenso, de la tarde en que empecé a respirar…

El cielo tiene esta noche todas las mesas reservadas,
no hay más sitio para cometas hambrientos de sed,
te quitarías la armadura para decirme quién eres tú,
al final, no tienes que temer si una oportunidad se pierde
ya volverá a tus ventanas, como todas, no tiene que doler.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 29/04/2016

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Casos de Lunas Menguantes

Un camino de estrellas
rumbo a la playa que recuerdas,
silente canción que arde en las venas,
juegos a desnudez por conciencia…

Me observa la noche y sus cometas,
no quiero sentir lo que intentas
pero no puedo olvidar esos besos
en la cama de papel que no olvidas,
en la que cuerpos y versos fueron uno mismo.

No quise voltear, al verte pasar,
en ese café frente a la universidad,
quise esconder esta sonrisa de aún te recuerdo,
no hay pasado más presente que tu cuerpo en mi memoria,
un beso talvés, aquellas tardes encerrados en la gloria.

Llévame lejos de aquí, que mi vida muerde,
trátame con tacto de amapola, siente, siente,
no te calles las caricias que dejamos pendientes,
no me importa nada más si tú vuelves…

Casos de lunas menguantes, bahías de cielo,
colchón de sinceras orquídeas de viento,
me llueve la vida si otra vez te dejo pasar,
eres cada instante y cada segundo que quiero volver vivir,
eres esa silueta perfecta que mancha de divinura el mar…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 27/04/2016

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Doce mil no me olvides, suéñame tú…

Pasé bajo tu balcón, no es usual que una chica,
con el sabor de tus labios, se fije en mí cuando camino,
porque parezco tan distraído, tan ensimismado y frío,
porque parezco solo y sin principio, solo y precipicio.

Pero ahí estaban tus ojos observándome los pasos
y en tu camino pintaba, ya, un trazo de color romántico,
un clarinero de azules ramas y algunas noches a la luz de lo incierto.

Me llevaste a los pasillos de tu cuerpo, me ganaste con besos de tu tierra,
las historias más bellas las contaban tus cicatrices por las que viajé,
un minúsculo defecto en tu forma de mentir y dos besos al aire para mí,
un jardín de premura, cuatro años de sombras por ocho de felicidad
y es así, como gasto la vida amándo tu sombra particular, tu hermosura,
tus terribles ataques de celos, tu mala costumbre y tus mejillas de pan.

Me llevaste de la mano hasta el cansancio, te inundaste con sal de mi mirada
y recuerdo, muy bien recuerdo, ese verso secreto con tu letra en mi comenzar,
un regalo de amor para un ciego, un te voy a amar para siempre en un alma,
cinco formas distintas de volverse mar y dos suspiros de niño agotado con ganas de más.

Así eres tú, así soy yo, mis pasos por delante de tu balcón, mi tacto en tu caricia,
una veintena de ideas para hacerte más feliz, doce mil no me olvides, suéñame tú,
un debate por la izquierda o la derecha del colchón y un mágico mundo de dos en tu voz.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 18/04/2016

La Mia Bevanda Esotica

A estas alturas de mi ruta, no existen razones para seguir escondiendo tu historia, para guardarla tan profunda en el rellano de mis silencios. Ya no basta fantasear con tu cuerpo, y todo lo que te conforma, en otras figuras abyectas y mecánicas que me abruman.

Diciembre cuatro, un veinte y cero siete, luego de llenar de tanta complicidad nuestra historia telefónica, luego de sonreír, de las voces más sinceras, que sin ti no podría vivir, dónde has estado una semana entera, no he sabido de ti, me has abandonado o es que dejé de gustarte, nos encontramos. Luego de tanta novedad, de volar sobre las llamas del infinito al escuchar tu voz de cerca, luego de mojar el sendero travieso de tu encanto al escucharme nombrarte: mi bevanda esotica.

Esa tarde me prometiste que no mordías a menos de que te lo permitiera, el negro riguroso en tu vestimenta y nuestro deseo de música estridente nos llevó hasta tu casa, en la caminata a medias se fue la cajetilla de Kampfen Holland, de Olifant, que mi amiga me obsequió previo a mi cumpleaños, entre risas y hablar de su cedro, de hablar de lo emocionante que sería hacer el amor a orillas de un lago, me escuchaste atenta al contarte la historia del Ijsselmeer.

Llegamos a tu casa, una casa modestamente costosa, me llevaste a tu habitación, me conozco así que no quise sentarme en tu cama tan deprisa, me quedé de pie frente a tu ordenador mientras te veía recostarte sobre tu delfín de peluche, con un cuaderno entre las manos me hiciste varias preguntas, parecía un interrogatorio muy interesante así que accedí. Luego de bobas preguntas y de sentirme un poco exhausto de  tanto caminar por tu habitación, encestando la pelotita en el aro detrás de tu puerta, me senté con toda comodidad y confianza en tu escaso sofá, te vi caminar hacia mí, pero tu dirección cambió en el último instante, prometiste volver pronto, que no me impacientara. No pude cumplir y antes de que volvieras encendí otro luminoso, te esperé sentado en aquel sofá.

Volviste con aquella minifalda de látex que tanto extraño, la que no quisiste regalarme por su costo y valor, por tu promesa de no ponértela para nadie más, bevanda mentirosa. Estoy seguro de que muchas otras bocas se han abierto como la mía, por la sorpresa, frente a ella. Volviste presumiendo esas piernas perfectas y luengas, un corset adore me para ajustar y resaltar tu talla 36 double D, esa tarde aprendí de magosteens, mis favoritas de toda la vida…

Ese primer beso, nada tierno como el de las tontas historias de princesas, lo encendiste con metano y aerosoles incandescentes, mi fuego hizo la amalgama absoluta de sublimación contractual de higo y dedo citrón elevados al nirvana. Ese beso nos llevó al éxtasis en movimientos sórdidos y naturales. Fuiste la mejor y tus acrobacias necesarias acatando mis ordenes, labios seminales y calor de la hoguera, un truco nuevo para mi bevanda corruptible , otra pirueta y las cintas, los arneses y el amor a flor de indecencia…

Desdibujé toda tu ropa y aparqué mi sexo en tu interior, de tal manera que nunca lo olvidaras y fue nuestro secreto mientras guardábamos besos polizontes en las embarcaciones de nuestras historias. Fue tan breve el tiempo de ser tuyo, fue tan corto el tiempo de poseerte, unos meses antes del caos, pero suficiente para ganarle el tiempo a las quinientas veces de bagaje blanco y cromáticas caobas. Siempre de tarde la despedida, pero tan temprano el inicio al juego, madrugar y levantarse que hoy toca conocer todo lo que está prohibido en el cielo, dirigirme hacia tu casa y saber que me esperabas, con nuevas sorpresas o con total disposición para con lo que me viniera en gana, en fin, ya seguiré contando tu historia, por ahora está bien afirmar que nessuno lo fa come te, bevanda esotica…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 30/03/2016

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Simetría de un Desastre Inhumano

No voy a dudar y voy a seguir,
si quiere razones para huir se las voy a dar,
pero sepa usted que no me voy a detener,
si Asia y Europa comienzan a sumergirse,
en lo más profundo de las aguas, no lloraré.

Hay un pronóstico en reserva de maíz criollo,
vísceras de dragón esparcidas por el camino
y un infiero que abre puertas dobles para nosotros,
pero no me da la gana, que no me da la gana.

Tengo veintiséis y he vivido tanto,
el ice me hizo impermeable algunas noches,
tantas piernas de mujer hice cobijas,
estuve a punto de morir irremediablemente
y he salvado la respiración por una micronésima de segundo,
ha sido tanto como para venir ahora a equivocar el rumbo.

Satanás es una idea malintencionada
pero como hiere y como mata,
no me mire tan perpleja, despierte, mire atenta,
quítese la ropa, su cuerpo es un transporte
en el que usted elige si se va a un buen sitio o si se va a la mierda.

Cuídese el alma y no el rimel,
olvídese de la hora y el clima por un rato,
muéstreme sus trucos y sus cartas,
guarde el silencio y haga mucho ruido,
calle las voces en su cabeza, gloriosa afrodita
del desastre intenso no concebido, cometido.

Arrodíllese frente a la bestia, las marcas serán de agua,
su ingenuidad y desmesura le dejarán acorralada
por brazos indefensos de niños cortesanos… De Nada.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 30/03/2016

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