De Todo Aquello Que Se Suponía Debía Ser…

Nadie lo entendería y para qué querría que eso fuera así. Van ya siete años y algunas veces aún pienso que, al despertar, volverás a estar conmigo, con la bendición de tu sonrisa, que tanto atesoro, que tanto recuerdo de nuestro perfecto amor.

Y otra vez es abril,
otra vez un miércoles perfecto;
abrazo eterno de marfil
que acaba solamente con un sí…

Otra vez el rojo de tu blusa
y el tono claro de tu piel,
esa sonrisa en tus labios de Diosa
que besan con total entrega y con desdén.

Otra vez el viento entre los árboles
y nuestro amor recién nacido en el humor
de las bancas de piedra, testigos de aquel nombre
que dimos a la vida, el día veintitrés al perder todo temor.

Escucho la canción, se estrella en ti mi abril, en nuestro propio abril y sabe a tus labios cuando por primera vez yo te sentí; aparece el videoclip, supongo que incluso a Carmilla se le incendia un poco el corazón; nuestro vampírico amor, que tan inmenso fue, días de tantos sueños y conversaciones para aprender a ser feliz…

Así que no te muevas demasiado
pondré cuidado al acercarme a tu cuello;
si fui el mejor de los amantes con todas ellas,
no te preocupes, seré para ti más fiel que todas las siluetas
que tejen las historias que escucho de tu boca;
si me haces inmortal adhiéreme a todas tus cosas.

Porque no hay lugar más bello,
ni sitio en el que sentirme más seguro
que entre las palmas de tus manos
tan lejanas de todo lo mundano y de lo absurdo.

Y el llanto de tus ojos
que brote en alimento,
que me ayude a comprender
que cuidarte es menester,
para el poeta que soy y que te escribe
canciones por las noches;
que al hacer de cantante
te canta sólo a ti y a cada segundo que sanaste.

Salvándonos la vida, rescatándonos de todo aquello que se suponía debía ser…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 23 de abril de 2,018

Escrito #116 de la selección Messieral MMXVIII

Publicación Original: https://messieral.com/2018/08/31/de-todo-aquello-que-se-suponia-debia-ser/

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#WritingChallenge | Día 8 | ¿Antigua Guatemala, Waze, Jocotenango y Twitter?

ddía-8

El último viaje que recuerdo fue a una localidad de una de las más hermosas ciudades de mi país: Antigua Guatemala. Fue semanas antes de que ocurriera la tragedia del volcán de Fuego y fue un muy buen viaje dentro de todo, aunque lo más memorable no fue el viaje en carretera para llegar, ni la estancia allí, ni las personas a las que conocimos, mucho menos la comida, ni el clima, ni las fotografías que tomé en el viaje; sino que lo más memorable fue que como idiotas confiamos en la tecnología, en una aplicación de navegación GPS que nos hizo vivir uno de los momentos más estresantes y a la vez más humillantes de nuestras vidas…

Por cierto, no se crean que no fue un viaje divertido, que no fue un viaje lleno de toda esa energía positiva que da alejarse por un día de la ciudad. La verdad, fue un día espectacular, no sólo estuvimos en el centro de Antigua Guatemala, sino que además estuvimos en un pueblo llamado Jocotenango, en honor al jocote que es un fruto que se da en la localidad, aunque para los más románticos el dato más destacado de este lugar es que allí nació Ricardo Arjona. En fin…

Luego de hacernos unas fotos en el parque central de Antigua, de la que quiero destacar por puro orgullo y belleza de la ciudad aquel verso que le dedicó Enrique Bunbury en su canción llamada “El Extranjero” que dice: “En Antigua quisiera morir…”; visitamos uno de tantos lugares de ventas de artesanías, luego otros sitios emblemáticos y finalmente la casa de unas personas conocidas que viven en Jocotenango.

La convivencia en el lugar fue muy buena, incluso pudimos luego de almorzar ir a conocer un poco más de sus calles, de sus comercios, su muy antigua iglesia católica en la que la devoción prima y algunos de sus parques.

Recuerdo muy bien que hasta ese momento el viaje era de una enorme paz, tranquilidad, satisfacción, estábamos un poco alejados de nuestra siempre viva y muy despierta Ciudad de Guatemala, así que descansamos un poco de metros y transmetros, y de edificios y demás. Todo iba muy bien, antes de despedirnos aún perduraba un poco la emoción, la tontería, algunas fotos de recuerdo, “Que vuelvan pronto”, “Que esta siempre será su casa” y demás nobles y amistosas palabras que los amigos te van dejando antes de que te marches.

Bien, salimos de la casa de nuestros conocidos y lo primero que ocurrió fue que todos volvimos a los smartphones a ver cómo iba todo haha como si importara demasiado, el punto aquí vital es que twitter nos anticipaba que el retorno iba a ser un poco complicado por un accidente de carretera, un pick up había saltado al precipicio afortunadamente sin su conductor  y lo estaban retirando del lugar.

Ante tal inconveniente apareció la duda,  salimos por el camino tradicional aunque nos toque esperar a que retiren el auto del accidente o hacemos caso a Waze, (en ese momento Waze era el amigo que conoce un atajo); no confíen, generalmente ese amigo los va a perder, les va a llevar a un sitio que no conoce y asegurará que no está perdido pero lo estará.

Exactamente lo mismo nos ocurrió con Waze, todos íbamos bastante intranquilos porque nos llevaba cada vez más cuesta arriba, era como rodear en círculos una montaña, pero sobre calles pavimentadas y entre muchísimas casas muy humildes. Los pobladores nos veían raro y eso era por algo, después de casi quince minutos de ascenso llegamos a una calle en la que no podíamos avanzar, era tan estrecha que las personas pasaban de una en una por ella. ¿Adivinaron? ¡Correcto! Waze nos condujo a una montaña habitada, de la que sólo podíamos salir en reversa… Fue el viaje en reversa más exótico, temerario y estúpido de nuestras vidas haha, no sé cuántos minutos fuimos en reversa hasta lograr encontrar un punto en el que conseguimos girar y descender ya de modo correcto, pero sé que todos los tripulantes de aquel auto sentimos que fue una eternidad.

Luego obviamente ya no íbamos a confiar en Waze para volver al centro de Antigua Guatemala y comenzamos a hacer las cosas como hay que hacerlas, confiamos en las personas y con su guía pudimos volver a al sitio donde nuestra desgracia comenzó haha.

No confíen ciegamente en la tecnología, evalúen antes todo el recorrido a que les guía en el mapa o pregunten a los pobladores que se encuentren caminando por las calles, ellos sabrán guiarte correctamente.

Muchas gracias por estar, he sudado frío escribiendo esta entrada a la vez que me he divertido mucho, me pasé cien palabras de lo que correspondía esta vez pero eso da bastante igual. Hasta la próxima vez…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 17 de septiembre de 2,018

Fría

Fría,
como la mueca del mundo
que se eriza
ante el dolor
y que aprieta sus dientes
intentando no sentirlo.

Fría,
como la herida sin rumbo
que lastima
a un corazón
y aprieta sus venas
mientras llora sin luto.

Fría,
pero indefensa,
vulnerable y mía;
cansada de esta guerra
y de tu propia ruina…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 9 de septiembre de 2,018

De Todo Aquello Que Se Suponía Debía Ser…

Nadie lo entendería y para qué querría que eso fuera así. Van ya siete años y algunas veces aún pienso que, al despertar, volverás a estar conmigo, con la bendición de tu sonrisa, que tanto atesoro, que tanto recuerdo de nuestro perfecto amor.

Y otra vez es abril,
otra vez un miércoles perfecto;
abrazo eterno de marfil
que acaba solamente con un sí…

Otra vez el rojo de tu blusa
y el tono claro de tu piel,
esa sonrisa en tus labios de Diosa
que besan con total entrega y con desdén.

Otra vez el viento entre los árboles
y nuestro amor recién nacido en el humor
de las bancas de piedra, testigos de aquel nombre
que dimos a la vida, el día veintitrés al perder todo temor.

Escucho la canción, se estrella en ti mi abril, en nuestro propio abril y sabe a tus labios cuando por primera vez yo te sentí; aparece el videoclip, supongo que incluso a Carmilla se le incendia un poco el corazón; nuestro vampírico amor, que tan inmenso fue, días de tantos sueños y conversaciones para aprender a ser feliz…

Así que no te muevas demasiado
pondré cuidado al acercarme a tu cuello;
si fui el mejor de los amantes con todas ellas,
no te preocupes, seré para ti más fiel que todas las siluetas
que tejen las historias que escucho de tu boca;
si me haces inmortal adhiéreme a todas tus cosas.

Porque no hay lugar más bello,
ni sitio en el que sentirme más seguro
que entre las palmas de tus manos
tan lejanas de todo lo mundano y de lo absurdo.

Y el llanto de tus ojos
que brote en alimento,
que me ayude a comprender
que cuidarte es menester,
para el poeta que soy y que te escribe
canciones por las noches;
que al hacer de cantante
te canta sólo a ti y a cada segundo que sanaste.

Salvándonos la vida, rescatándonos de todo aquello que se suponía debía ser…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 23 de abril de 2,018