Después

Cuando el fin del mundo
amenace con volver,
cuando tu hemisferio
se vuelva a desvanecer,
yo estaré desde el balcón
observándote, admirándote.

Te pensaré como a mi única salvación
y confiaré en la esperanza que me educa
para no perder completamente la razón.

Tú sabrás lo que hay que hacer,
tú sabrás lo que hay que ver…

Porque estamos como el tiempo,
tan incapaces de retroceder,
aguardando la batalla del silencio
para conseguir desaparecer.

Yo sabré lo que hay que hacer,
yo sabré lo que hay que ser.

Me pensarás aún como a tu perdición,
esa sin la que no aprendiste a vivir;
te observaré aún como a mi bendición,
esa sin la que no aprendí a sonreír.

Tú sabrás lo que hay que hacer,
yo sabré lo que hay después…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 23 de diciembre de 2,017

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Cartas para el Agua de Parte del Fuego

Espiral magnética multicolor,
espacio breve que sabe de amor,
infinitos vitrales conservando
el secreto peor guardado,
huracanes absolutos que no entienden
de culpas intolerantes y cobardes inocentes.

Rascacielos presagiando un nuevo inicio,
mares mortecinos y un sendero que no es,
cartas para el agua de parte del fuego
y un ratito más durmiendo en tus labios, si es que quedan vuelos.

La vida es una espiral incomprensible e indescifrable,
si tus besos son el cielo para qué creo en tantos cuentos,
si el oxígeno me vive para qué me centro en otros cielos.

A la deriva o en caída libre
nos acostumbramos a la ciencia,
en la superstición hallar la fuerza
que nos debilite hasta llegar la extinción.

Aguaceros y erupciones volcánicas,
nos acostumbraron a la paciencia,
en la desesperación hallar constancia
que nos frena hasta llegar la devoción.

Apocalipsis en espiral, todos los días es el fin del mundo,
vórtice maligno y cruel, a dónde nos quieres llevar,
apocalipsis inmaterial, todos los días hay cuatro jinetes
que se montan en el mundo hasta hacerlo sangrar…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 31/05/2016