Vulnerabilidad

En el punto de mira
de toda casualidad,
la comodidad;
y una luz abandonada
que derrama las lágrimas sin alma
que ahora nos pueden un poco más.

No se trata de ira, no se trata de un mal,
es la parte del alma que nos comienza a anular;
no se trata de pena, no se trata de estar
acorralado por sombras de nuestra misma eternidad.

En el punto de mira
de toda casualidad,
vulnerabilidad.

Die Stadt, 3 de enero de 2,020
MESSIERAL

Tu Miedo Más Tierno

La herida que dejó la sidra en mi mano
después de brindar con el alma vacía,
es la misma que solamente sana con tu caricia;
aunque compartamos la tristeza y los versos
que nos sujetan al temor de crecer sin medida.

Te amo y siento tu amor verdadero,
te siento y amo en ti todo lo que es bello.

Te amo y siento tu miedo más tierno,
mi miedo se parece tanto a lo que no queremos…

Die Stadt, 3 de enero de 2,020
MESSIERAL

A Salvo

Permaneceré a salvo algunos días,
la tranquilidad es agobiante,
el silencio un poema que no quiero hacer verdad.

Permaneceré a salvo algunos días,
intentaré volver a respirarte
y a hacerme uno con la canción sin pronunciar.

Permaneceré a salvo algunos días,
te llenaré de versos si no es tarde
y los espacios serán otra forma de volverme a inventar.

Die Stadt, 2 de enero de 2,020
MESSIERAL

Hacia el Alma

Una breve frase, un solo amor,
capaz de refugiarme a la intemperie,
capaz de enseñarme a ser mejor.

Una larga tarde, un mal color,
un reproche injusto que devuelve
sombras grises a mi corazón…

Y una noche infinita que sana,
una lluvia que dura lo que alcanza;
y una lágrima en grito de vida,
una huida, hacia el alma, que sana.

Una breve frase, un único amor,
capaz de refugiarme a la intemperie,
capaz de enseñarme a ser mejor.

Nueva Guatemala de la Asunción 8 de diciembre de 2,020
MESSIERAL

Como Nadie

Te conozco, como nadie sé que te conozco,
y no me refiero a todo lo que es más que obvio;
en cambio, me refiero a lo que está detrás de tu escenario.

Y esas lágrimas antes de dormir, te juro que quisiera poder evitarlas,
amarte mejor, ser una mejor parte de tu forma tan particular
de vivir, de entender, de revelar y de crear…

Te conozco, como nadie sé lo que te adoro.

Nueva Guatemala de la Asunción 6 de diciembre de 2,020
MESSIERAL

Trasaltar

No nos dirigíamos hacia ninguna parte
y aún así nos merecía aquel final,
aquel abrazo, aquella tarde, aquella paz…

No nos dirigíamos hacia ninguna parte
y aún así nos quedaría otra ciudad,
aquel mal trazo, aquellos martes y libertad.

No nos dirigíamos hacia ninguna parte
y aún así nos merecía un comenzar,
aquel contacto, aquellos mares, aquel estar.

Nueva Guatemala de la Asunción 5 de diciembre de 2,020
MESSIERAL

Confidencia

Quise decir algo un poco más sensato,
un poco más humano y menos triste;
quise decir algo un poco más mundano.

Quise sentir algo un poco más lejano,
un poco más prestado y menos firme…

Quise sufrir algo un poco más despacio,
un poco menos raro y menos irme.

Nueva Guatemala de la Asunción 5 de diciembre de 2,020
MESSIERAL

Horarios

Todo tenía una razón de ser
y la mía siempre se trató de cuidarte,
el alma me quedó gigante
comparada con lo que merecías y sé que aún mereces.

Pero estuve cerca del final
tomando tu mano
para que supieras
lo mucho que siempre te amo.

Todo tenía una razón de ver
y la mía siempre se trató de contemplarte,
el alma me quedó inhabitable
el día que te perdí de esa forma tan inevitable.

Y ahora que estoy cerca del principio o del fin,
sé que aún rozas mi mano
para que sepa que nada de lo vivido ha sido en vano,
que sigues a mi vera como siguen en mis letras tus horarios…

Nueva Guatemala de la Asunción 5 de diciembre de 2,020
MESSIERAL

Considerablemente Hundido

Considerablemente hundido
en ese sitio en el que nunca quise estar,
considerablemente hundido
en el recuerdo, ya sabes, quince años menos, quince años más…

Considerablemente hundido
en este sitio en el que nunca supe estar.

Nueva Guatemala de la Asunción 4 de diciembre de 2,020
MESSIERAL

Para mí, el ocaso siempre era la mejor hora para salir, contigo y en ti; tomado de tu mano y de la hora en que nací.

Para mí, el ocaso siempre fue la mejor hora para vivir, para comenzar contigo y junto a ti; abrazado a tu cintura y a tu alma sin dormir…

Nueva Guatemala de la Asunción 4 de diciembre de 2,020
MESSIERAL



Anuncios