Silente Acrobacia Perversa

En una acrobacia perversa, hacer el amor, hasta volver a encender estrellas muertas, besar el instinto más intenso, mordida de colmillos formando un tridente. Te cuesta volver a despertar de ese sueño que se derrama, cual lava ardiente, esa noche secreta del tiempo en que todo fue tan presente. Y las sombras aún unidas jadeando con todos los dientes, la espermática luna rozaba el instante celeste, era el vaivén, o el hedonismo, el desastre de hamaca, con besos de boca inclemente o talvés tenerte conmigo… Seguir leyendo “Silente Acrobacia Perversa”

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