Rubí

Rubí descalzo sobre mi constelación,
tiene los bordes sombreados con buena intención
y el mar se postra a sus pies,
el sol le sueña otra vez…

Porque va dibujando despacio
sobre la acera que una vez conquisté
pétalos de muerte que descansan sobre mi dolor;
este dolor tan artístico y tan sombrío,
tan demacrado y tan puro cual don.

Rubí descalzo dentro de mi habitación,
tiene los años desnudos sin mala intención
y mi piel se postra a sus pies,
mi voz le canta otra vez…

Porque va dibujando silente
sobre la cama que con nadie quise compartir
diluvios de vida que despiertan al frágil amor;
este amor tan artístico y tan sombrío,
tan afortunado y tan puro como un Cabernet Sauvignon…

Rubí descalzo dentro de mi insatisfacción,
tiene excitados los labios y tanto temblor,
y la noche se postra a sus pies,
mi luz ilumina sus párpados de mujer.

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 11 de enero de 2,018

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Dulce Sol de Mi Poniente

Que cada boca besada me perdone la vida
por tomar la tuya como única y primera,
y cada cuerpo, llevado al extasiado nirvana,
por tomar el tuyo como exclusivo y primero.

Que me perdonen la vida las decenas
porque creo que la unidad me satisface más,
que me perdone la vida aquel instante
en el que creí irrepetible todo aquello que sentí…

Que cada piel acariciada con magia y candor
me perdone la vida por hacer único tu calor,
por no pensar en más piel, ni en corazón,
ni en un color que no sea el de tus ojos…

Que me perdonen la vida los diecisiete
mejores orgasmos de toda mi vida,
por no recordar lo que vino después,
por arrebatarles corona y reinado,
por sólo recordar que después del amor
lo único que quiero es dormir a tu lado…

Que me perdonen la vida los cientos de te quiero
y los pocos te amo que alguna vez pronuncié,
la eternidad que una vez prometí y olvidé,
porque todas esas palabras absurdas borré
y si las he llegado a decir muy sinceramente
ha sido a ti dulce sol de mi poniente…

Que cada amor incompleto de anteayer
me perdone la vida por tener un único amor,
que me perdonen la vida todas esas noches elegantes
y aquel rubí Merlot intenso en boca de tres…

Que me perdonen tantas horas sublimes,
los besos hermosos y hoy decapitados,
que me perdone la vida mi pasado
por el presente y futuro
que quiero elegir para mí…

Que me perdonen la vida
porque la única que quiero eres tú…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 18/03/2016

Muchas gracias por estar y por pasar a leerme.
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