En tu Cuerpo

Voy a escribir en tu cuerpo
el erial de la palabra vicio,
como un cheque vencido
en las manos de un cautivo.

Y pondré mi dinero tan lejos,
como lejos tu nombre del viento;
tus orgasmos serán de ocre templo
y el templo el silencio intermedio;
posición necesaria para amantes en duelo
por el amor cuando yace muerto.

Voy a escribir en tu centro
el erial de la palabra nervio,
como un cheque sin remedio
en las manos de un vencido.

Y pondré mis caricias tan lejos
como lejos tu verdad de mi cuerpo;
tus dos manos serán dulce sacrilegio
y sacrilegio mis prosas sin recuerdos.

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 22 de agosto de 2,017

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Pormenores

Miedo en tu cuerpo
que tiembla al sentir
el roce del cielo en mi pecho;
luces perpetuas, miedo a latir,
ávidos besos que nacen de un sueño.

Y susurro cerca de tu sexo,
lunas nuevas excitadas de luz propia;
como el día de nuestro último beso
cuando todo empezaba a forjar nuestra historia.

Arte erótico que aprendí a enseñarte
mientras instruía poemas en hojas de miel;
fiel caminante de una misma colmena al arder,
arte expansivo en un duelo de piel.

Pormenores adecuados del amor,
como mis dientes rodeando la piel
que recubre tu más tímida canción;
pormenores adecuados del dolor
como tus piernas atando mi cuerpo
a la cercanía del jardín en el que te conviertes en flor…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 10 de agosto de 2,017

Para Cuando Despiertes

Para cuando despiertes tienes que entender,
que no son tus adornos
sino tu esencia la que adoro;
que es menester en esta vida
ser uno mismo ante todo sueño que se persiga.

Que hacerte el amor siempre ha sido
una cuestión más allá del aullido
que en tu boca has encerrado, salino,
cuando el epicentro de nuestros labios y sus latidos;
mucho más que el castigo y el inmenso poder blanquecino
que resguardo en las trincheras de tus caminos.

Para cuando despiertes el aroma de tu cuerpo
irá tan impregnado a mi vida y a mi invierno
que no sabrá olvidar tu piel aquel frío
que mi ausencia sabe tatuarte en cada sitio.

Que hacerte el amor siempre ha sido
menos vicio y mucho más de contenido,
una cuestión más allá del alarido
que desprenden tus entrañas al arder por mis motivos…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 10 de agosto de 2,017

El Lado Izquierdo De Tu Orgasmo

Aprendí de tus ideas a dibujar,
aunque en realidad ya no importe demasiado,
cada lunar de tu marxista necesidad
de dar y recibir toda justicia con tus manos.

Aprendí de tus besos a explorar
la maoísta integridad que tienen los sueños,
tan cercanos a los labios de una promesa,
y del cristal a través del que miramos los secretos.

Aprendí tantas cosas, aprendí,
a llorar con los ojos siempre abiertos,
a no gritar si el mismo dolor carmesí
sigue vivo en la memoria y el recuerdo.

Fuimos siempre uno mismo sien a sien,
piel a piel, sexo a sexo y mano a mano,
noche eterna de esperanza ante un amanecer
de un ideal perfecto que aún no ha despertado.

Y aunque yo no crea en nada, o casi nada,
aunque yo crea en todo o casi todo,
mío totalmente es el placer de haber sido
parte fundamental del lado izquierdo de tu orgasmo…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 5 de agosto de 2,017

Noche Imperial

Profundidad inmaterial;
ya has notado que es verdad,
rincón perdido en soledad,
minúsculas voces al amar.

Y un profundo recuerdo que desborda mi pecho,
como desbordan los ríos tus aguaceros de cielo;
y un profundo recuerdo que desborda tus besos
como desbordan los ríos mis aguaceros de vuelo.

Solemnidad artificial,
en un circo de actos hermosos
de piel y metal;
noche imperial
ruidos luminosos
en ciudades de sal.

Y un profundo recorrido que nutre tu cuerpo
con la necesaria circunstancia de soles cansados;
sexo a favor de las maneras que crea el silencio,
duelo perpetuo cuando acaba de romperse un secreto…

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Ciudad de Guatemala 4 de agosto de 2,017

Con Palabras de Fuego

Añadir tu ropa,
despacio, a la textura de la alfombra
y el cambio repentino en el clima
a nuestra colección de cosas ciertas;
al besar tu cuerpo desnudo descubrí
que a veces la marea burla a la gravedad,
que a veces no está mal fijarme en ti
para saber la dimensión de mi necesidad.

Y al buscar la estrella
que plantamos en el jardín del cielo
suelo encontrarte en ella
al centro de mi más grande deseo.

Si en algo tuve razón alguna vez
fue en sentirme tan enamorado de tus ojos de aguacero,
si en algo tuve suerte esta vez
fue en escuchar tu voz que pronunciaba mi nombre con palabras de fuego…

Añadir tu ropa,
despacio, a tu espacio personal de la alfombra
y el cambio repentino en el clima
a nuestra colección de cosas ciertas;
al besar tu cuerpo desnudo descubrí
que a veces la marea burla a la casualidad.

©®Messieral|messieral.com
Ciudad de Guatemala 28 de mayo de 2,017

 

 

 

Erotismo para Dos (Contorno Exterior)

—Sed, sed de ti — Respondió
con toda ternura cuando pregunté:
— ¿Qué sientes por mí?

Y allí estallo en dulce privilegio
el corazón oscuro que me latía;
porque su don amor era de lluvia a tono
con el hermoso sol que se escondía.

Nos crearon de un fuego irreverente
que además de quemar era capaz de dar calor
y nos regalaron la impaciencia de amantes
pero ninguno de los dos habló de amor.

Y así fuimos entregando nuestros cuerpos
a cada cama, a cada desierto, a cada momento
en el que los límites desaparecieron de nuestro universo.

Nos bebimos todo el vino de la tarde
y en el claroscuro de seis meses la sed se terminó;
aún nos preguntamos si restarle
a la versión que contaremos tanto erotismo para dos.

Porque allí estalló en dulce privilegio
el corazón oscuro que le brotó;
y así, en cada cama, en cada desierto y  en cada momento
en el que los límites desaparecieron de nuestro contorno exterior…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 25 de mayo de 2,017

Aprenderte

Como un juego de niños,
cuestión de vida o muerte,
así yo muerdo tus labios
para que nos toque la suerte;
y veinte besos por mañana,
y un único amor que no acaba.

Porque aprenderte es mi razón
para no perderla, para, de corazón,
aprender a aprender cómo vivir
en compañía y en el intento no huir…

Así que juego con las nubes
que de tu sexo a tu hermetismo
me figuran un ángel dormido;
que tan sólo se despierta cuando sube
al paraíso, del que vino, de mi mano,
al calor de este par de cuerpos prestados
que en esta vida habitamos.

Y nos acariciamos
como el que acaricia el labio
del que nace su palabra favorita;
y nos amamos
como el que ama los significados,
en simpática sutileza artística.

Porque aprenderte es mi razón
para conservarla, para, con ilusión
aprender a aprender como reír
en tu compañía y en el intento nunca huir…

Así que juego con las nubes
que de tu sexo a tu hermetismo
me figuran un ángel caído;
que tan sólo se arrepiente cuando vuelve
al paraíso, del que ha caído, de mi mano,
al hervor de este par de cuerpos prestados
que en esta vida compartimos.

©®MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 9 de marzo de 2,017

Somnia

El día anterior a la llegada
del amor a nuestra impar vereda,
no había emociones más grandes,
ni tensiones en la piel que nos esconde;
en la que aún existen tus antiguas caricias
y la inocencia que nos desvistió a toda prisa.

Jamás revelé a nadie
que en tu cuerpo
por primera vez viajé
de norte a sur, de labio a sexo;
ni que fuiste la primera del primero
de mis mejores sueños…

Hechos realidad.

Jamás recordaré la fecha exacta
en el que conocí tu cuerpo,
nunca volveré a pronunciar la fecha
que repito cada día recostado en el misterio
de tus ojos enamorados que me roban el aliento.

El día anterior a conocerte,
todo estaba contenido en, tantos, sabores diferentes
y a la hora de besarte fui consciente
de que al nacer todos tenemos
en el horizonte escrito un nombre
que no es el nuestro,
que no es el nuestro…

Los caballos de mar
no mueren de amor,
mueren de dependencia
y, tú y yo, seguimos vivos
sin tocarnos, por ahora, de más,
esperando a que el mismo destinos
nos enseñe la formula correcta
para esquivar, en vida, cada día
en el que no estemos cerca …

Jamás revelé a nadie
que en tu cuerpo
por primera vez viajé
de norte a sur, de labio a sexo;
ni que fuiste la primera del primero
de mis mejores sueños…

Hechos realidad.

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 13 de febrero de 2,017

Cada una de las Cosas que Recuerdo

Sabías que iba a dolerme
cada uno de tus besos
en el momento que decidieras detenerte;
sabías que iba a angustiarme
sin importar el paso de los años
si no sabía de ti y de tu suerte.

Sabías que en mi corazón
se grabó a fuego tu nombre,
ese nombre de hermoso color
que mi alma todavía muerde;
sabías que en mi creación
se grabó el amor que teje
sus hilos resistentes a mi colchón,
en el que tanto se te extraña y tan poco se duerme…

Sinceramente diré que duele
cada una de las cosas que recuerdo,
desde tu aroma hasta hasta tus vértices,
desde tu sexo hasta el último de los viernes…

Estuve tan cerca de tu luz
y eras la temperatura del sol,
acabé por quemarme en tu sur,
como arde el rocío en su flor;
estuve tan cerca de tu voz
y eras el decibelio del amor,
acabé por desearte con ardor,
como desea el sexo a su temblor.

Sinceramente diré que duele
cada una de las cosas que amo de ti,
desde tus labios hasta tu piel,
desde tus eriales hasta tu forma de existir…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 6 de febrero de 2,017

Esa Milésima Parte de Un Suspiro

La soledad, va acumulándose sobre mi cuerpo
como un instante desierto que me hiere mucho más,
esta prisión es un nido insolente de momentos
que en realidad me hacen sentir tan lejos de mi hogar.

Al final lo he comprendido, eras tú quien siempre debió estar,
es una pena pensar que no te pudiste quedar, que lejos estás,
que no me pude quedar, porque quisiera estar contigo, con nadie más,
cambiaría esta noche de cine idiota por esa milésima parte de un suspiro
en la que me hacías pensar que, en realidad, el cielo jamás nos dejó de observar.

Será que en tu nuevo país escriben versos como los que hicimos,
será que tienen la costumbre que inventamos de besarnos distinto,
será que aún te llueve el agua de mi cielo, será que aún me sabe
a tu sexo la aurora, desde que no estás me separan las ansias
de aquel que yo fui cuando estaba, plácidamente, descansando en tus playas.

Es mi prisión, hoy por hoy, la vida misma no una parte de ella,
es mi esperanza pensar que algún día volverás a salvarnos
y al fin juntos escapar en un vuelo a cometa, como prometías
las tardes de aquel tan hermoso septiembre en el que no llovía.

Será que aún puedo llamar a esta mi ciudad y amarla
sin la estela de incienso que tú le obsequiabas,
será que aún es posible seguir escribiendo
si eran tus ojos bonitos los que daban la luz a este sueño.

Cambiaría esta noche de frío, insabora, por esa milésima parte de un suspiro
en la que me hacías pensar que, en realidad, el cielo jamás nos dejó de cuidar.

©MESSIERAL |messieral.com
Ciudad de Guatemala 04/09/2016


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Mi Guerrillera Enamorada (Para Siempre Siempre)

Si aquella banca de piedra hablara,
si las nubes de aquel abril,
no sabría qué decir, dónde esconderme,
para evitar la explicación inútil
de haber dejado fuera de mi campo de batalla,
a la mujer perfecta, a mi guerrillera enamorada.

Nadie como tú hizo trinchera entre almohadas
para cuidarme de cada mal cercano,
nadie como tú comprendió mis miradas,
mis motivos y batallas sin descanso.

Pequeña, aunque tú y yo ya no existamos,
quiero que sepas que el centro idóneo de mi poesía
únicamente existía en los hoyuelos de tu espalda,
en aquella primera vez de inexperiencia y delicia,
y en la ciencia que tus labios pronunciaban al besarme entre cobijas.

Y fue el agua del mar el que se comió los temores,
esos besos en la húmeda playa fueron de verdad,
el roce de tu sombra me bastaba para tener un hogar
y cada poema, y cada canción los mereciste como nadie,
es sólo que no podía quedarme, no pude quedarme,
sigo pensando que fue lo mejor, contigo siempre fue mejor.

Perdóname por cada luna de todos los dieciocho de diciembre,
por los abriles en que el día haga veintitrés,
porque aunque nunca lo confiese ante los bosques
respeto la memoria del mejor de los amores.

Porque aunque no triunfara nuestro amor,
por sobre todas las cosas del universo,
te juro que nadie como nosotros crea besos,
nadie se ama de verdad y en serio
como nosotros logramos hacerlo
en esos años de incienso de lluvia de argento.

Y estoy seguro que nadie hace el amor
rompiendo a la cama sus maderos
por la fuerza del amor verdadero,
como nosotros, que nadie se despide
con tanta insatisfacción cada tarde a las cuatro
y es menester sonreír cada vez que descubro
retratada nuestra frase: “Para Siempre Siempre”
en la mirada de nuestra mejor obra de arte.

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 25/06/2016

No se Juega con El Corazón de un Poeta

Tenía planes extraordinarios,
para lo ordinario ya habían demasiados,
quería alcanzar las estrellas con mis manos
y sentí que era posible, cuestión de silencio y tiempo.

Me enamoré tanto de ti, te juro por el universo que sí,
y pensé en conquistarte, en enamorarte tanto así
que un día por fin me dijeras: No puedo vivir sin ti.

No fui como el resto asegurando que darían todo por quien aman,
lo sabes muy bien, no te lo aseguré pero todo te lo di,
no se juega con el corazón de un poeta, no has entendido nada,
hubo veces en las que te mentía pero era solamente para decirte
que sólo a tu lado ser feliz podía.

Y eso para hacerte bien.

Vi como se iluminaron tus labios y la borrachera de tus ojos,
vi intacta nuestra tercera primera vez, cuando al fin pudo ser,
de ninguna forma imaginé que aquello era un cuadro de presagios,
que los miedos eran más que el mismo amor, mucho más que los años.

Vi mis lágrimas transformarse en rabia, mentira es mentira,
engaño es engaño y un alma herido son tantos más heridos.

El holocausto yo lo viví en el cautiverio de tu amor, en tu invención,
tú me perdiste a mí, yo perdí el camino y por completo el corazón.

Y eso por hacerme mal.

Puse mi fe en ti como en la idea de que Jesús no murió en la cruz,
puse todo mi esfuerzo en hacerte feliz, en perdonar lo imperdonable,
en perder tantas oportunidades, una vida mejor e insuperable,
pero como todo egoísmo, no se alegra de fortuna ajena, me tuviste
a tus pies y a tu sexo sólo para saciar en parte lo que tanto temes.

Y hoy en la soledad, recostado en el regazo de la nada,
me arrepiento con toda sinceridad de todo este tiempo,
del encuentro, de esperar a que desenredaras tus miedos
para atármelos tan fuertemente al cuello,
de hacerte el amor a tu maldito ritmo, tan despacio, como despacio
pudo el tiempo ver cumplida de tus promesas un trocito…

Ojala pudiera revertir los daños, ojala te los hubieran hecho a ti,
ojala fueras la esposa de un idiota como los que preferías
y este escritor que hoy late a la deriva, no hubiese posando su amor,
su entrega y devoción en ti, ojala que el fuego me salve de tu voz.

Porque no alcanzo a entender el sentido de esta historia,
ni de esta absurda canción su veneno en sonido
y ahora estoy solo aquí extrañando al amor
tanto como a mí mismo, como a mí mismo…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 14/06/2016

El Cuerpo de Cada Uno de los Delitos del Mío

Tu pánico escénico y mis ganas de ti,
en pormenores de una ocasión hermosa,
tu exceso en los celos y mi formula sutil
para no hacer tan larga la historia,
sentir tus labios en los míos ha sido un placer,
beber de la miel de tu cuerpo un eclipse de sed
y tu amor en mis manos lo que yo siempre quise ser.

En una galería de arte, de exposición personal,
conjugo tus pies y tus piernas, tus manos pequeñas,
tu vientre y tu abdomen, tu sexo y sus fiestas,
para contemplar con discreta adoración lo que más
he amado en la vida, lo que más me ha gustado besar.

En el lienzo que pinto, eres un caligrama que no pide permiso,
unos versos mejores que otros y entre tantos errores perfecta,
porque soy tan feliz cuando vienes a verme el corazón en silencio,
cuando auroras inmensas advierten tu paso al llegar a mi vera
y es tan dulce tu sonrisa que canta semillas a besos secretos.

En mi hoja en blanco eres el poema que mejor recito,
el cuerpo de cada uno de los delitos del mío,
las ganas saturando las mías para dar pie a la matanza
de todo pasado en el que vivimos tan lejos y solos,
de cuerpos ajenos y amores incompletos ha de rebosar el rústico infierno…

Tu pánico escénico, desnuda enfrente de mí,
el dragón que con tanta ternura supe domesticar,
dos libras de nueces, cuatro centros de un nueve,
ocho siglas bonitas para decirte que te quiero amar…

En una galería de arte, de exposición personal,
conjugo tu piel y tus lágrimas, tus pechos de rosas,
tu cielo y tus muslos, tu cama en nuevas mañanas,
para contemplar con discreta adoración lo que más
he amado en la vida, lo que más me ha gustado soñar.

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 05/06/2016