Bite & F.M. Please

No te preocupes por mi novia, ella me ha hecho mucho daño antes, un poco que le cause yo no estará tan mal. Me han contado que volviste a la ciudad en un vuelo europeo, que volviste con la misma falda de la última vez que te la quité. Que tu cabello sigue siendo rojizo pero con reflejos gris retorno, que un tatuaje en tu tobillo fue la sensación del aeropuerto. Y cómo no, recuerdo cómo aterrizaban siendo aeroplanos mis besos en ellos, me alegra que a mi salud ahora la tinta plasme un -Bite & F.M. Please- en esos salientes hermosos de hueso y piel, que al recorrer con mi boca te hacían estremecer y pedirme más, mucho más.

Ayer me llamó tu amiga, organizadora de todo evento de magnifica importancia, te veré el lunes, quizás el martes, quizás ambos días, quizás te arranque la ropa y te devuelva las ganas, quizás dure mucho, quizás dure nada, pero lo que duré será la antesala de la promesa de salvación que me dejaste, porque si vas a hacerlo este es el momento, lo he sufrido y padecido todo, hasta lo que no debía lo he pagado, así que sálvame, cuándo tú quieras y como lo desees pero sálvame, que me está empezando a enfermar la voz de toda la gente a mi alrededor y sus miradas, a sabiendas de que estoy fatal, de que estoy ansioso hasta la médula ósea.

Sálvame que ahora estoy seguro de que no existe otra mujer capaz de hacerme sentir en calma, de brindarme la paz que merezco y acompañarme en la libertad de decir lo que venga en gana. Sálvame que ahora estoy seguro de que no existe nadie como tú, de que con toda la confusión que te llevaste dentro de tu alma, eres perfecta, con toda la confusión, eres la única que puede amarme, lo que nos duró tan poco el año del desastre te juro que fue para mí lo único eterno, lo único que no se ha ido, lo único que nunca se ha borrado.

Nadie como tú hizo del agua hielo para juntos danzar al compás de los filos armoniosos y del candor de lo que supone tomarnos las manos, nadie como tú me dijo la verdad aún sabiéndo que me perdería, nadie como tú me ha perdido con el coraje y el honor con que lo hiciste, por eso te recuerdo, por eso sé que eres tú. Por cada tarde en tu auto contemplando el entrecejo de Dios, por mi mano en tu pierna y tu pierna en la mía, por el vaho incoloro de ventanas abiertas y el gemido de la vida misma nacido en la paleta de colores al tiento.

Nadie como tú hizo del fuego cobija para juntos dejarla a nuestros pies mientras nos vimos desnudos, nadie como tú fue directa a mi sexo con una devoción tan segura y tan adepta a mi gusto, tal y como yo a ti, tal y como yo a ti. Que no somos uno solo, sino un dos en los dados de almas que aunque lejos siempre se han pertenecido y sentido.

Cuando llegue a su fin el jadeo del reencuentro no te diré adiós y esperaré a que vuelvas, ya no estaré con la actual reina de mis pesadillas, seguro será otra más u otra más, otra más u otra tal que dejaría al instante, pero estaré esperando por ti, sueño erótico de mi justa condena, hasta que puedas quedarte para siempre y sentenciarme a cadena perpetua entre tus piernas…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 12/03/2016

Tangenma

Yo quería sentir un trocito de lo que ella sentía por mí, quería, incluso, fingir, mentir, pero no pude, no hubo lágrimas mojando mi rostro, no hubo piedad, terminé la historia, abril, me quedé sentado en el mirador, vi las estrellas ardiendo en el firmamento, no eran estrellas, era su dolor, se le hizo débil el alma y la voz, intentaba no llamarme más con aquellos motes dulces, quería olvidar y ser fuerte, que no existieran en el reloj las horas de los días que dedicamos a hacer el amor, y así no hubo más horas en su mundo, así detuvo el tiempo y sé que me nombraba, que me llamaba, que no quise escuchar o no lo supe comprender, no hasta hoy, y no hay amor más grande que el magenta…  Seguir leyendo “Tangenma”

Mientras Yo Camine te Recordaré

Nos quedamos tirados en el suelo muertos de risa, había sido un gran día, no hubo bajas que lamentar, sólo subidas a la cama de respeto capital. Me mostraste el tatuaje en tu pie, me dijiste, mientras yo camine te recordaré y te burlaste del mural de enfrente con la voz llena de vaho, mi amor.

Los grafitis no sanan la mano insensible, me dijo, ni mis penas al mundo, no señor, tus besos me sanan de prisas pero no de amuletos perdidos y no, no quiero saber que la luna es blanca por influencias de mi falta de imaginación, ni que esta noche te mueres de risa porque mañana te voy a perder y voy a echarlo todo a perder. Por hoy, déjame perderme perdida en ti mi perdido, dime de dónde carajos vendrá para mí la paz si te alejas, de dónde vendrá un canto similar al de tu dulce voz. Tranquila, opiné, aún queda media botella de vodka y dos o tres ascensos a un mundo mejor, por hoy.

Yo le hice un collar con trocitos de escarcha, antes de que se disolvieran le dije, al oído, con lo fría que eres pensé que estarían intactos en  ti, más no conozco materia que no se derrita por ti.

Y volamos como dos águilas mansas por los cielos cohibidos de su letra,  la mecedora nos vio mordernos las manos, que irá a decir. Yo quise cantarle un nunca te vayas pero me salió, en notas extrañas, yo siempre he sido feliz junto a ti, el beso que vino después no lo recuerdo muy bien, duró tanto que tanto se hizo mucho más extenso de lo que se piensa que un beso puede llegar a durar.

Seguimos cantando y marcando guitarra o canción, nos daba la gana juntar nuestras manos ante cada puesta de sol y prometernos, que si un día lo nuestro tenía final, sería entonces tan bello como aquella naranja agonía del día y del sol…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 08/02/2016

Muchas gracias por sus ojos y por estar,
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