Quiero volver a tocar tus pies
que estamparon huellas por la tierra
en la que dos vendavales gritaron por cien;
quiero volver a erizar tu piel
que abrazó a los silencios de posguerra
en la que cayeron derrotados mil por diez.
Y aprender, de tus labios, qué es mentira y qué es verdad,
llorar amargo sobre el dulce anestesiado juego de la realidad;
como Caín jugando al bueno ante los ojos de un huracán
que sin mucho sentido le guiaba al principio del final.
Porque una vez más me siento solo
y te pienso en la cercana distancia
que habla sola y muerde el polvo;
polvo que mezclado efervece su dolencia.
Quiero volver a tocar tus sueños
que estamparon huellas por la arena
en la que dos maremotos temblaron por vos;
quiero volver a desnudar tus pies
que heridos de muerte y de letra
supieron venir hasta mi ayer…
Como un cometa,
como un quinqué,
como despierta
el poema sed…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 11 de mayo de 2,017






Replica a siby23 Cancelar la respuesta