No es de accidente la poesía,
ni reincidente este amor;
es de accidente la cobardía
y reincidente su dimensión.
Porque ya es insoportable andar, despiertos,
ambos soñando con nosotros desde lejos
e infinitamente absurdo eso de vivir
con las manos vacías de sentirse y de sentir.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 4 de agosto de 2,017

Replica a messieral Cancelar la respuesta