Esa noche, la misma noche, después de perderte recorrí la más profunda oscuridad de las calles; y fue Lucifer, y no Dios, quien me abrazó por la espalda para llevarme a un lugar de falsa ciudad y de heridas pagadas; y esa noche se repite cada noche, incluso, cuando quiero creer que soy capaz de controlarla… Incluso, cuando quiero creer que no soy incapaz de soportarla.

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 18 de agosto de 2,018

 

2 respuestas a «Heridas Pagadas»

  1. Me gusta el poema. El impulso irresistible de ser atrapado (o dejarse atrapar) por Lucifer cada noche.

    Le gusta a 1 persona

Replica a aliciaadamautora Cancelar la respuesta

Últimas Entradas

Entradas más Vistas