Estudio tu mirada
como aquella antología de Cortázar,
te aprendo con detalles;
y fuera de ti no necesito nada…
Pues en lo más pequeño de tu alma
está lo más enorme de tu malva,
quizás pueda sanarte;
mientras aprendes a habitar mi casa.
Que soy silencio sin tu gracia
y la soledad menos consecuente si me faltas,
déjame, con mis manos, aprenderte;
para que, de una vez por todas, se ruborice el alba…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 30 de agosto de 2,018

Replica a Con Detalles – Messieral Cancelar la respuesta