Generalmente, uno va por la vida a toda prisa, sintiendo que nada malo nos puede alcanzar. Soñando con volver a los diecisiete; a ese intenso deseo de inmortalidad. Y un día todo se detiene, todo empieza a ir mal… Alguien nos falta, a alguien le vamos a faltar… Y todo vuelve a comenzar, aunque diferente; porque, para bien o para mal, ya nada volverá a ser igual…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 30 de agosto de 2,018

Deja un comentario