No debí adorarte más que comenzar a ser, ni más que los detalles que en alma te guardé. Es tan cálida la idea de rendirme, es tan cálida la idea de no volver… Es tan fría la tarde sin tus nubes, es tan fría mi idea de no volverte a ver…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 1 de octubre de 2,018

Deja un comentario