Si alguna vez
un nuevo error
intentara asustarme.
Recordaría que yo
amé por cuatro años
a una misma mujer:
y que cualquier antídoto
necesario para no temer,
seguramente, aún habita inamovible toda mi piel.
No todos los días
alguien pondrá de cabeza tu mundo;
a mí me ocurrió tan sólo una vez
y cada vida
que vivimos en cada hora de amor profundo
blindó mi alma de heridas.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 30 de octubre de 2,018


Deja un comentario