Ahí estaban mis miedos, desnudos bajo la tormenta, muriendo lentamente el día que entendí que de nada sirve tener miedo.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 31 de octubre de 2,018

—
to read
«No vivo, ni escribo para agradar. Escribo como quien deja migajas en el bosque para que el hambre no se pierda».
—Messieral
Ahí estaban mis miedos, desnudos bajo la tormenta, muriendo lentamente el día que entendí que de nada sirve tener miedo.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 31 de octubre de 2,018

Replica a Pippo Bunorrotri Cancelar la respuesta