Cuando ya no me quede sangre en la herida, espero que al menos mi voz aún te cante y te haga saber que tú siempre fuiste mi motivo; que más allá del amor y más allá del camino existe un grato sonido.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de enero de 2,019

Deja un comentario